La canción "Something to Be" del artista Alex G se presenta como una exploración cruda y visceral de la identidad y las relaciones personales. A través de una narrativa que alterna entre situaciones familiares, conflictos y la búsqueda de sentido en la existencia, Alex G logra transmitir un tono introspectivo y emocionalmente cargado.
En la letra, el protagonista inicia mostrando su vulnerabilidad al describir una pelea con su hermano que resulta en un acto violento. Este intercambio no solo resalta las tensiones comunes entre hermanos, sino que también aborda la culpa y el arrepentimiento. La repetición de "I didn't mean it doesn't mean a thing" implica una lucha interna; aunque las acciones puedan parecer irrelevantes o sin consecuencias serias, estos momentos se agregan a la carga emocional que cada persona lleva consigo.
El viaje hacia el médico con su madre es otra metáfora rica en significados. Aquí, el cuerpo del protagonista se convierte en campo de batalla para decisiones ajenas sobre su bienestar. El lenguaje visual, cuando menciona que "le quitaron los interiores" y "le recortaron las plumas", habla de una despojo personal; le han quitado algo esencial para intentar normalizarlo o salvarlo de sí mismo. Es como si Alex G cuestionara qué significa realmente estar sano: ser simplemente un cadáver vestido o tener una vida rica en experiencias?
El estribillo nostálgico "Being somebody is just something to be" parece resonar con una profunda resignación ante lo absurdo de la vida moderna. Esta frase se repite como un mantra reflexivo que revela un doloroso reconocimiento: existir ya es suficientemente complicado sin añadir la presión social por ser alguien significativo. La alienación emerge aquí con fuerza; ser “alguien” se convierte en un fardo más que en un logro deseable.
Además, el uso del lenguaje coloquial y directo conecta al oyente con sus propias experiencias vividas. Las expresiones abruptas resaltan la autenticidad del mensaje mientras reflejan el desencanto generacional frente a expectativas sociales poco realistas.
Desde el contexto cultural, esta obra puede verse como parte de un movimiento musical más amplio donde los artistas independientes exploran temáticas líricas sin adornos ni idealizaciones. Alex G encarna esta tendencia al fusionar rock alternativo con letras sinceras y profundamente personales, destacando sobre otros contemporáneos que tienden a disfrazar sus mensajes detrás de arreglos elaborados.
Por último, mientras examinamos este trabajo dentro del ecosistema musical contemporáneo, resulta fascinante notar cómo canciones similares abordan los mismos temas de identidad e inseguritades existenciales pero desde perspectivas muy distintas. Al comparar “Something to Be” con otras piezas centradas en la realidad emocional sin filtros—como algunas obras de Phoebe Bridgers o Sufjan Stevens—se observa cómo este enfoque directo crea conexiones viscerales con quienes escuchan.
La obra maestra de Alex G nos recuerda lo complejo que puede ser enfrentarse a uno mismo y considerar lo que significa verdaderamente vivir dentro del caos emocional e interno propuesto por nuestras relaciones interpersonales. Su mensaje resuena universalmente: ser alguien no representa un significado intrínseco; ser humano es suficiente carga por sí solo. Y así concluye esta reflexión acerca del sentido implícito tras “Something to Be”, invitando al oyente a reconocer sus propias luchas internas en medio del ruido cotidiano.