La canción "El principio del infierno" interpretada por Alfredito Olivas nos sumerge en un relato intenso y cargado de emociones fuertes. A través de sus letras, el cantante narra una historia de violencia, venganza y determinación en un contexto marcado por el crimen organizado.
En la primera estrofa, el protagonista describe cómo ha sido atacado y dado por muerto, pero logra sobrevivir al cobarde intento en su contra. Mientras recuerda las heridas sufridas, se prepara para lo que considera el inicio del caos y la violencia que vendrán a continuación. La imagen de la camioneta con agujeros en los vidrios y sangre en los asientos refleja la brutalidad implícita en esta narrativa.
A medida que avanza la canción, se intensifica la sensación de confrontación y desafío. Alfredito Olivas evoca a su "protección" como prioridad, mostrando un claro sentido de pertenencia a una cultura o identidad específica representada por su raza. Las referencias al diablo y a la muerte sugieren un ambiente hostil donde imperan fuerzas oscuras.
El tono desafiante y decidido del narrador se refleja en las líneas posteriores cuando habla sobre hacer justicia por su compañero caído. La idea de venganza como motor de sus acciones resuena en cada palabra, creando una tensión palpable en la narrativa. La determinación expresada hacia quienes considera sus adversarios se plasma con firmeza en cada verso.
Alfredito Olivas no solo relata una historia cargada de violencia y confrontación, sino que también hace referencia a la importancia del valor dentro de su "dinastía". Las nociones de jerarquía, honor y lealtad emergen como elementos fundamentales dentro del contexto descrito en la canción.
En términos musicales, "El principio del infierno" presenta una melodía intensa que complementa a la perfección la crudeza de las letras. Las notas musicales parecen emular el conflicto interno del protagonista, creando una atmósfera envolvente que atrapa al oyente y lo sumerge por completo en este oscuro relato.
Es importante resaltar que esta canción forma parte de un género musical conocido como corrido, caracterizado por narrar historias reales o ficticias relacionadas con temas sociales o políticos, especialmente aquellos vinculados al narcotráfico y a tribulaciones cotidianas particularmente latinoamericanas.
En conclusión, "El principio del infierno" es mucho más que una simple melodía; es un relato conmovedor sobre luchas internas e externas encarnadas en un ambiente lleno de peligro. La letra densa y emotiva invita al oyente a reflexionar sobre temas tan complejos como inevitables dentro de ciertas realidades marcadas por el conflicto social y personal.