La canción "Nunca Te Podré Olvidar" de Balstegui es una melodía emocionalmente intensa que aborda temas de amor, pérdida y añoranza. A través de la letra, el cantante expresa su profundo agradecimiento por lo que la persona amada le ha brindado en la vida, destacando que nunca podrá olvidarla. La nostalgia y el dolor por el final de la relación se reflejan en versos como "Fuimos felices de verdad, me encantó viajar/Tendremos que dejar de hablar/Debería que decirte adiós pero me va a costar", donde se percibe un sentimiento de resignación y tristeza.
El protagonista menciona cómo la bebida se convierte en un escape momentáneo para distraerse del vacío emocional que siente tras la separación, utilizando este recurso para dejar de pensar en el tormento interno que le causa la ausencia de su ser querido. La canción revela una sensación de dificultad para superar la ruptura y muestra cómo cada aspecto cotidiano sin esa persona especial se convierte en un recordatorio constante de lo que se perdió.
En cuanto al contexto personal, Balstegui hace una retrospectiva sobre los momentos compartidos con la persona amada, valorando no solo la relación romántica sino también las conexiones familiares creadas durante ese tiempo. Se destaca la importancia de esa familia para él, demostrando un cariño genuino hacia ellos a pesar del final inevitable de la relación amorosa.
La referencia al día 11 sugiere una fecha clara en la memoria del cantante, posiblemente relacionada con algún evento significativo o especial compartido con su pareja. Aun reconociendo que las circunstancias han cambiado y esa fecha ya no será lo mismo sin ella, Balstegui desea sinceramente encontrarse con ella nuevamente y poder compartir momentos alegres juntos.
La producción musical hip hop y rap utilizada en esta canción contribuye a enfatizar las emociones intensas transmitidas a través de sus letras. Los ritmos marcados y las bases melódicas complementan eficazmente el tono reflexivo y sentimental del tema.
En resumen, "Nunca Te Podré Olvidar" es una composición que revela las complejidades del amor perdido y el deseo persistente de reconstruir una conexión perdida. Balstegui logra capturar los altibajos emocionales post-ruptura con honestidad y vulnerabilidad, creando así una pieza musical profundamente emotiva para todos aquellos que han experimentado el dolor de perder a alguien importante en sus vidas.