La canción "Y andale" interpretada por Betty y Fiorell nos sumerge en una historia de amor marcada por la alegría y el desenfado propio de las borracheras. La letra narra la experiencia de un individuo que encuentra felicidad en el consumo de alcohol, aunque su entorno, representado por los padres de su amado/a, no apruebe esta conducta.
El narrador expresa cómo se siente libre y feliz durante sus borracheras, mostrando cierta ironía al contrastar este sentimiento con la preocupación aparente que generan en los demás. A pesar de las críticas y desaprobaciones recibidas por parte de su pareja o de aquellos cercanos a ella, la persona continua disfrutando del momento, destacando la belleza y satisfacción que encuentra en esos instantes.
La repetición del estribillo "Y andale" a lo largo de la canción enfatiza el ritmo festivo y despreocupado que rodea a la situación descrita en la letra. Asimismo, las metáforas relacionadas con secar un chaco en una higuera pueden simbolizar la superación personal o encontrar una especie de refugio (la higuera) dentro del estado etílico.
En cuanto al contexto que rodea a esta canción, se podría comparar con otras piezas musicales que también aborden el tema del consumo de alcohol como medio para escapar momentáneamente de problemas o preocupaciones. Además, si sabemos más sobre las artistas Betty y Fiorell, podríamos entender sus motivaciones para interpretar esta canción o si refleja alguna vivencia personal.
En términos musicales, "Y andale" podría ser clasificada dentro del género latinoamericano, debido a su ritmo pegajoso y movido ideal para fiestas. Este estilo musical resalta aún más la temática festiva e irreverente presente en la letra.
En resumen, "Y andale" es una canción que aborda el tema del consumo de alcohol desde una perspectiva divertida y desenfadada. A través de su relato poético, invita a reflexionar sobre cómo cada persona busca momentos de escape o felicidad a su manera, incluso si eso significa romper con algunas normas sociales establecidas.