La canción "Borracho" de Bm, un artista argentino que ha tenido cierto reconocimiento en la música urbana contemporánea, se presenta como una exploración cruda y directa del desamor y la incapacidad de olvidar a alguien que ha marcado una huella profunda. Publicada el 15 de agosto de 2024, esta pieza gira en torno a la confesión emocional del protagonista, quien intenta establecer contacto con su expareja mientras se encuentra bajo los efectos del alcohol.
La letra comienza disculpándose por interrumpir a su ser querido en un estado ebrio, lo que inmediatamente establece el tono imperante de vulnerabilidad y arrepentimiento. El uso recurrente de "perdona si te llamo borracho" no solo señala la intensidad del momento -situado a las 5 AM- sino que también muestra una lucha interna entre lo que se considera apropiado y lo que realmente siente el protagonista. Esta línea repetitiva da fuerza al mensaje central: su incapacidad para olvidar a esa persona especial.
A medida que avanza la canción, los recuerdos invaden al protagonista. Se cuestiona cómo podría olvidarla cuando constantemente ve reminiscencias de ella en cada rincón; parece atrapado en un ciclo perpetuo de nostalgia donde incluso comparte momentos íntimos con otras personas sin poder compararlas con lo vivido anteriormente. La frase "Hago con otra gata nuestras posiciones pero no se compara nada a cómo te comía" es particularmente reveladora; aquí denota no solo el vacío dejado por esa relación sino también un intento frustrado de seguir adelante que resulta siempre insatisfactorio.
El tono emocional es melancólico pero cargado de una especie de resignación divertida, casi irónica, mientras ilustra cómo pequeñas copas van mezclando la tristeza con el deseo palpable por reconectar. La imagen de "Mezclando besos con vodka pero pensando en tu boca" es excelente para ilustrar ese placentero sufrimiento donde cada trago recuerda aún más su ausencia.
Es interesante observar cómo Bm contrasta lo festivo del ambiente nocturno (el VIP) con sus emociones profundas y algo dolorosas. Las referencias al consumo excesivo resaltan no solo el deseo desenfrenado por evadir esos sentimientos, sino también cómo el alcohol se convierte en una coartada para dar rienda suelta a sus pensamientos más sinceros hacia su expareja.
Desde un punto de vista musical y colaborativo, aunque la producción corre a cargo de Nico Valdi, sería útil situar la canción dentro del contexto más amplio del género urbano latino actual. Artistas como Duki o KHEA han tocado temas similares sobre relaciones perdidas y autoindulgencia después del amor, pero "Borracho" resuena especialmente por su sinceridad cruda que casi parece una conversación íntima entre amigos.
La combinación entre las letras emotivas y ritmos pegajosos hace que esta pieza logre enganchar tanto a quienes pueden relacionarse plenamente con su contenido como a aquellos simplemente buscando disfrutar algo pegajoso para escuchar en fiestas o reuniones.
En resumen, "Borracho" captura perfectamente los altibajos emocionales post ruptura mediante letras honestas envueltas en melodías urbanas contagiosas. A través del vino verboso sobre recuerdos imborrables servidos en vasos llenos hasta el borde está presente el eterno conflicto entre seguir adelante o aferrarse pertenencias emocionales que nos definen –todo ello reflejado desde una perspectiva muy personal del protagonista.