La canción "Últimamente", interpretada por Calle 24 y con la colaboración de Fuerza Regida y Chino Pacas, se destaca en el contexto del álbum "ONDEADO$", lanzado el 12 de diciembre de 2024. Musicalmente pertenece al género del regional urbano, un estilo que fusiona ritmos tradicionales con influencias modernas, reflejando una vida cotidiana llena de emociones intensas.
El protagonista transmite una sensación de desasosiego y confusión a lo largo de la letra. En las primeras estrofas, expresa su batalla interna entre el deseo y la insatisfacción. A pesar de su aparente abundancia en relaciones pasajeras —"un chingo de viejas y ninguna me llena"—, se siente vacío. Este contraste revela una dinámica común en ciertas culturas contemporáneas donde el número no siempre indica satisfacción emocional. A medida que avanza la letra, hay un tono de nostalgia mezclado con rebeldía; menciones a vicios como las borracheras sugieren una búsqueda desesperada por olvidar un amor perdido o inalcanzable.
Ironía y autocrítica surgen cuando se hace referencia a los consejos maternos sobre el amor; esta figura materna muestra que incluso en momentos oscuros, hay un hilo conductor hacia la sensatez y la idea de que las relaciones no deben ser meros pasatiempos vacíos. La imagen del protagonista ahogándose en "mil borracheras" simboliza no solo una evasión sino también un reconocimiento tácito del sufrimiento emocional, provocando al oyente a cuestionar si realmente es así como preferimos lidiar con el dolor.
Al profundizar en los temas centrales, hallamos referencias a infidelidades y deseos prohibidos. Con versos como "te miras más buena ahora que eres ajena", se establece una tensión erótica poderosa entre lo deseado y lo inalcanzable. Esta dualidad implica una crítica hacia relaciones tóxicas: anhela a alguien que ya no le pertenece pero cuya esencia está cargada de deseo por lo prohibido. En este contexto, mencionar "que chingue a su madre ese morro” resalta una postura desafiante, casi defensiva hacia otro hombre que interfiere en sus deseos.
El tono emocional oscila entre el lamento y la fiesta desenfrenada; esto define al protagonista como alguien atrapado entre dos mundos: uno sombrío lleno de recuerdos dolorosos y otro luminoso donde busca disfrutar cada momento sin compromisos emocionales fuertes. Como narrador (o mejor dicho, protagonista), utiliza un estilo directo e informal que resuena profundamente con su audiencia.
Se percibe además un entorno cultural rico marcado por las influencias urbanas mexicanas contemporáneas. La producción sigue esa línea musical popularizada por artistas norteños y urbanos actuales donde reinan temáticas explícitas sobre amor, desamor y relaciones informales —cada verso parece extraído directamente de conversaciones coloquiales llenas de jocosidad pero también autenticidad emocional.
En resumen, “Últimamente” captura una experiencia muy real para muchos oyentes jóvenes: esa lucha constante entre tratar de olvidarse del dolor mientras se disfruta efímeramente del presente. La complejidad emocional surge sin duda gracias a tanto talento reunido en esta pieza musical; los estilos combinados nos permiten escuchar cómo cada artista aporta su esencia personal al relato colectivo e íntimo del protagonista. El resultado es multifacético: divertido al ritmo pegajoso pero cargado con reflexiones profundas sobre los altibajos del amor moderno.
La combinación única de letras crudas junto con ritmos inolvidables aclama un homenaje auténtico hacia aquellas partes complicadas –y muchas veces festivas– que forman nuestra comprensión moderna sobre el amor à la mexicana.