La canción "Demofarsa" interpretada por Camarada Kalashnikov pone en evidencia la crítica hacia el sistema político y la democracia imperante. Con un tono directo y sin pelos en la lengua, la letra expresa una fuerte desilusión ante la realidad política actual, donde los políticos solo buscan mantenerse en el poder a toda costa.
El primer verso nos sumerge en un contexto de discusiones entre políticos y maniobras para asegurar el control del gobierno durante las elecciones. Se menciona que se crean estrategias para ocultar errores y dar una buena impresión, lo cual refleja cómo muchas veces lo que se muestra en público no es más que una fachada cuidadosamente construida.
La canción cuestiona abiertamente la efectividad de la democracia, calificándola como una farsa. Se menciona cómo se crean nuevas leyes y se reforma el estado, pero todo sigue igual ya que los intereses de los poderosos siguen prevaleciendo por encima de las necesidades del pueblo.
Se hace énfasis en la falta de verdadera diversidad política, ya que se critica que tanto derecha como izquierda solo ofrecen promesas vacías que nunca llegan a cumplirse. La repetición de "Aquesta és la seva democràcia" refuerza el mensaje de alienación y descontento con un sistema que parece estar diseñado para beneficiar a unos pocos privilegiados.
La canción explora el concepto de libertad desde una perspectiva crítica, sugiriendo que las urnas no son más que otra forma de control donde las opciones reales son limitadas y todos los partidos políticos son vistos como manipuladores e hipócritas.
En cuanto a su estructura musical, "Demofarsa" destaca por su tono agresivo y punk, con acordes energéticos que complementan a la perfección la furia contenida en la letra. La voz rasgada del cantante añade un toque rebelde y contestatario que refuerza el mensaje subversivo de la canción.
En definitiva, "Demofarsa" es una cruda denuncia al sistema político actual, destacando su corrupción e ineficacia. A través de sus letras directas e incisivas, Camarada Kalashnikov invita a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de nuestra supuesta democracia y nos anima a cuestionar el status quo establecido. Una pieza musical cargada de crítica social y rebeldía que no deja indiferente a quien la escucha.