La canción "Lagartijas (Nené)" de Cepeda, publicada en el álbum "Contradicción" en septiembre de 2024, invita a una reflexión sobre la complejidad de las relaciones y las emociones que surgen tras una separación. A través de su lírica, el protagonista comparte un camino personal marcado por la pérdida y el intento de seguir adelante, aunque imbuido por la nostalgia y recuerdos con sabor a añoranza.
Desde los primeros versos, se percibe un tono melancólico pero también liberador. La frase "ya no camino de espaldas para esperarte" establece un cambio en la percepción del amor tras no poder mantener una relación idealizada con su pareja. Este acto simbólico representa un proceso de aceptación donde el protagonista da cuenta del tiempo perdido, desnudando sus sentimientos frente a lo que fue una conexión profunda.
Las referencias en la letra son evocadoras y cargadas de imágenes sensoriales que nos transportan a un paisaje emocional. Menciona lugares como Talavera y hace alusión a figuras como San Pedro y Santa María, sugiriendo quizás una intersección entre experiencias terrenales cotidianas y elementos metafísicos o espirituales. Aquí se revela un diálogo interno intenso: hay tristeza ante la desilusión ("no eres tan Santa María") y desesperanza ("nunca hablas ya con Candelera"), reflejando cómo ciertas ilusiones se han esfumado con el paso del tiempo.
El estribillo utiliza metáforas marinas al hablar de sirenas y barcos de papel, simbolizando sueños frágiles e inmediatos que se desvanecen. Así, la búsqueda del protagonista tiene casi un aire mitológico; busca respuestas en un pasado dorado que nunca volverá pero cuya memoria persiste: “no persigo mariposas desde que tú te largaste”. Esta imagen implícita denota cómo los anhelos efímeros han sido reemplazados por sombras; luego menciona “lagartijas cojas” como símbolo de lo inútil e imperfecto que le rodea ahora, contrastando agudamente con los dulces recuerdos pasados.
La letra también juega con ritmos dinámicos gracias a repetitivas estructuras melódicas que invitan al oyente a cantar junto al protagonista. Esta interactividad resuena aún más cuando considera caos emocional vivido por aquel: cada “la-la” puede interpretarse como un eco prolongado del deseo inalcanzable suscitado por momentos compartidos.
Los temas recurrentes abordan la ruptura amorosa desde distintas perspectivas: pérdida, esperanza fallida y resignación dulce-amarga. En este sentido, Cepeda expone tanto vulnerabilidad como fuerza; es capaz de expresar fragilidad pero también pone en evidencia su crecimiento personal frente a la adversidad del dolor sentimental.
Finalmente, el tono emocional enfatiza así las transiciones vividas por el protagonista mientras narra su historia en primera persona. El paso del lamento hacia una aceptación más madura demuestra no solo evolución personal sino también parada inicial para repensar lo realmente importante tras el adiós.
"Lagartijas (Nené)" es sin duda más que una simple canción pop; se convierte en crónica íntima elaborada por un artista capaz de conjugar sonido y significado profundo valiéndose tanto del canto popular como elementos poéticos arraigados profundamente en las tradiciones musicales españolas. Cada escucha invita renderizar nuevas capas interpretativas donde abundan relatos personales universales vinculares fomentando empatía entre quien canta y aquellos quienes escuchan.