La canción "Cada Quien a lo Suyo" de Dan Sánchez, incluida en su álbum "Tumbado Es El Rollo", es una declaración contundente sobre el ascenso social y la transformación personal. Desde el inicio, el protagonista manifiesta su determinación y ambición, diciendo que tiene la mentalidad adecuada para conseguir todo lo que desea: mujeres, coches y fiestas. La letra refleja un espíritu combativo y arraigado en sus experiencias pasadas.
A medida que avanza la narrativa, se hace palpable una historia de lucha desde un contexto humilde hasta alcanzar una situación más privilegiada. El protagonista evoca su pasado en un barrio bajo donde era ignorado, contrastando esta indiferencia con el reconocimiento que ahora recibe gracias a su éxito. A través de esta transición, hay una profunda carga emocional que subyace en sus palabras; no solo resalta los logros obtenidos sino también las traiciones y decepciones vividas a lo largo del camino. La frase "cuando tirado en lodo me vieron" habla de esos momentos difíciles donde otros no ofrecieron apoyo alguno.
El tono de la canción transita entre la autoconfianza y la crítica social. A través del uso de imágenes contundentes como “cargo feria y le brilla una fusca”, se insinúa no solo el estatus económico alcanzado por el protagonista sino también un mundo lleno de juicios superficiales basados en apariencias. Aquí se puede notar cómo ciertos prejuicios permanecen presentes al juzgarlo por su apariencia física o por las decisiones tomadas para salir adelante.
A lo largo del tema, hay un constante recordatorio sobre las dificultades enfrentadas durante su crecimiento personal; menciona a su madre que sufrió mientras él buscaba sus sueños. Este detalle revela una dimensión más humana del personaje, mostrando cómo cada logro está ligado a sacrificios pasados e ilusiones perdidas. Las referencias a “la vida siempre da mil vueltas” enfatizan que el éxito actual puede ser efímero si no se recuerda honrar las raíces y quienes realmente estuvieron allí durante las adversidades.
El estribillo repetido refuerza esa autonomía individual donde cada uno debe ocuparse de sus propios asuntos. Esto puede interpretarse tanto positivamente como negativamente; resulta empoderador al tomar control sobre sus propias decisiones pero también señala un tipo de egoísmo o desconsideración hacia los demás que algunas personas podrían percibir en él.
Desde un punto crítico, este tema pone sobre la mesa problemas más profundos relacionados con la identidad y los valores sociales contemporáneos. En un país donde muchas veces prevalece la cultura del "éxito rápido", Dan Sánchez nos invita a reflexionar sobre las conexiones humanas genuinas versus aquellos superficialismos que rodean al éxito material.
En conjunto, "Cada Quien a lo Suyo" se convierte en un retrato fascinante y cercano no solo del viaje personal de Dan Sánchez sino también de cómo estos caminos están cargados con emociones crudas y recuerdos dolorosos que forman parte integral del proceso hacia la prosperidad. La combinación cínica de orgullo e introspección hace eco entre muchos oyentes quienes pueden encontrar resonancia en sus experiencias vitales reflejadas en esta potente composición musical.