La canción "Arsénico" interpretada por DLD es un poderoso tema que explora las complejidades de una relación amorosa en declive. A través de metáforas vívidas y emotivas, la letra nos sumerge en las emociones tumultuosas de un amor que se desvanece lentamente.
En la canción, el narrador reflexiona sobre una serie de decisiones erróneas tomadas en el transcurso de la relación. Expresa arrepentimiento por haber elegido el momento equivocado para abordar conflictos, para separarse y para celebrar los momentos especiales. El uso repetitivo de la palabra "libertad" sugiere una sensación de opresión o falta de autonomía dentro de la relación.
El título mismo, "Arsénico", evoca imágenes violentas y letales, lo cual se refleja en los versos que hablan de querer "matarte a besos". Esta dualidad entre el deseo pasional y el daño potencial revela la intensidad de las emociones contradictorias experimentadas por el narrador.
La pregunta recurrente "Y donde está el arsénico amor?" sirve como un recordatorio constante del veneno presente en la relación, simbolizando tanto el deseo destructivo como la toxicidad emocional que ahora pesa sobre ellos. La referencia a querer "bajarte el cielo" sugiere un deseo previo por alcanzar lo más alto con esa persona, pero ahora esa aspiración ha perdido su brillo y significado.
En cuanto al contexto cultural en el que fue lanzada la canción, el año 2012 marcó un momento importante en la escena musical mexicana con bandas como DLD consolidando su presencia y alcanzando un mayor reconocimiento. El álbum homónimo también tuvo cierta relevancia al presentar una propuesta musical más madura y reflexiva.
En términos musicales, "Arsénico" presenta una mezcla envolvente de pop rock que complementa perfectamente la intensidad emocional de la letra. Los instrumentos utilizados ayudan a crear una atmósfera melancólica y apasionada al mismo tiempo, añadiendo capas adicionales a la narrativa emocional de la canción.
En resumen, "Arsénico" es mucho más que una simple canción; es un retrato impresionante de los altibajos del amor y las complejas emociones que acompañan a cualquier relación. A través de sus letras emotivas y su composición musical cautivadora, DLD logra transmitir fielmente la angustia y la ambigüedad presentes en estas situaciones sentimentales difíciles.