La canción "Cambio de planes" interpretada por Gema Cuéllar, lanzada en el álbum del mismo nombre en 2011, es una poderosa exploración de la incertidumbre, el miedo y la constante necesidad de adaptación en la vida. Las letras nos sumergen en un mundo introspectivo donde la protagonista reflexiona sobre sus experiencias pasadas, las luchas internas y los cambios imprevistos que ha enfrentado.
Desde la perspectiva de quien observa desde su ventana, se vislumbra una calle que ha sido testigo de diferentes etapas emocionales y transformaciones personales. La repetición del cambio y reinventarse una y otra vez resalta la idea de crecimiento personal a través de los desafíos superados y las caídas que han fortalecido su determinación.
El verso "no me duelen los pies, lo mío no es andar, que lo mío es pasear", sugiere una preferencia por la contemplación pausada del entorno y el proceso de vida, más allá de simplemente avanzar sin rumbo fijo. Esta dualidad entre moverse físicamente y encontrar significado en cada paso da profundidad al carácter reflexivo de la protagonista.
El título mismo, "Cambio de planes", señala una desviación inesperada del curso previsto, evocando una sensación de desequilibrio emocional manifestado a través del temblor en su voz y dificultad para respirar. La espiral mencionada representa un ciclo repetitivo donde nunca logra regresar al mismo lugar emocionalmente estable, sintiéndose perdida o desconectada con sus propias emociones.
La apertura de la persiana simboliza un nuevo comienzo o una nueva perspectiva ante lo desconocido. El miedo se presenta como un acompañante constante en esta travesía hacia lo incierto, pero también como un catalizador para enfrentar nuevos desafíos y descubrir nuevas facetas personales a través del arte representado por el libro mencionado.
En el verso "El incentivo, el motivo, la chispa, el ombligo", se indaga en las motivaciones internas que impulsan a la protagonista hacia adelante. La metáfora de lanzar una moneda al aire simboliza tomar decisiones arriesgadas con resultados aún desconocidos pero esperanzadores. La mirada fija hacia ese destino incierto revela una aceptación serena del viaje emocional inacabado.
La canción culmina con la repetición del estribillo donde se destaca nuevamente el sentimiento abrumador causado por los cambios constantes y la sensación persistente de no encontrarse a sí misma plenamente. A través de metáforas visuales evocadoras y un ritmo envolvente, Gema Cuéllar logra transmitir una profunda narrativa emocional que resuena con aquellos que enfrentan periodos turbulentos o transiciones vitales.
En conclusión,"Cambio De Planes" ofrece un retrato íntimo e introspectivo sobre cómo enfrentamos las vicisitudes del tiempo mientras buscamos nuestra verdadera identidad a través del constante cambio en nuestras vidas.