La canción "La Universidad (cosa de Locos)" del Grupo Río es una crítica irónica y divertida sobre la experiencia universitaria. Publicada en 1986 como parte del álbum "Lo Peor de Todo", esta obra se mueve por el género del rock peruano, caracterizado por su energía desenfadada y letras que reflejan las vivencias cotidianas de los jóvenes.
Desde el inicio, el protagonista establece un tono jocoso al manifestar que estar en la universidad es "una cosa de locos" y una "fiesta de monos". Estos términos coloquiales no solo crean un ambiente festivo, sino que también invitan a reflexionar sobre la realidad caótica que viven muchos estudiantes. La letra refleja las expectativas desmedidas que a menudo tienen los jóvenes al ingresar al mundo académico, contrastando con la lucha diaria por sobrevivir en un entorno educativo estresante.
A lo largo de la canción, el protagonista describe cómo años de esfuerzo en carreras como medicina, derecho o arquitectura pueden finalizar en trabajos poco gratificantes o incluso irrelevantes. Esta ironía expone un desencanto generacional respecto a la educación superior: años de sacrificio que culminan en frustración profesional. El canto recurrente sobre no lograr encontrar trabajo pone de manifiesto una realidad cruel: muchas veces, obtener un título no garantiza éxito laboral ni estabilidad económica.
El carácter festivo de la melodía contrasta con los problemas serios que se tratan. Se menciona cómo las distracciones –como "las chicas"– también juegan un papel crucial en la vida universitaria, sugiriendo que los estudiantes deben equilibrar sus estudios con una vida social activa. En este punto, el grupo emplea metáforas y referencias culturales locales para subrayar ese desvarío típicamente universitario entre lo serio y lo superficial.
El tono emocional es desenfadado y sarcástico; el protagonismo se siente atrapado entre las exigencias académicas y las tentaciones propias del entorno juvenil. Se percibe una lucha interna: mientras busca cumplir con las expectativas familiares y sociales, queda claro que aquello que debería ser un tiempo formativo termina convirtiéndose en motivo de ansiedad e insatisfacción personal.
Además, emerge la crítica hacia el sistema educativo mismo. Las líneas sobre “exámenes llenos de trucos” o “los líos con los policías” ilustran tanto las dificultades académicas como los peligros externos a los cuales se enfrentan los aspirantes a profesionales. Este enfoque captura una esencia rebelde característica del rock peruano, donde no solo se busca divertir, sino también arrojar luz sobre problemáticas contemporáneas.
En todo momento hay un juego entre lo absurdo y lo verídico; se suceden momentos de gran celebración intercalados con reflexiones sombrías sobre el futuro incierto después de graduarse. Así es como "La Universidad (cosa de locos)" va más allá del mero entretenimiento; invita al oyente a examinar críticamente su entorno mientras baila al ritmo contagioso del Grupo Río.
Este tema resuena especialmente fuerte dentro del contexto cultural peruano durante finales de los años 80; una época marcada por cambios socioeconómicos profundos en el país. Las generaciones jóvenes cuestionaban cada vez más cómo su educación formal verdaderamente les capacitaría para enfrentarse al mundo laboral y social después de haber llegado tan lejos.
En resumen, "La Universidad" crea una mezcla efectiva entre risa y reflexión profunda sobre las contradicciones propias del proceso educativo. A través del lenguaje coloquial y situaciones hilarantes pero dolorosas al mismo tiempo, Grupo Río logra capturar la complejidad emocional asociada a esa etapa vital tan significativa para muchos jóvenes.