La canción "Pasan las horas" de Guasones, incluida en su álbum "Esclavo", nos ofrece una profunda y conmovedora exploración de la relación entre los excesos y el desamor. A través de una lírica sencilla pero intensa, el protagonista se enfrenta a su pasado, rememorando un amor que ha sufrido debido a errores repetidos y decisiones precipitadas.
Desde el inicio de la pieza, la frase "pasan las horas, se pasan los días" establece un tono melancólico. La repetición del paso del tiempo parece simbolizar no sólo la experiencia del sufrimiento emocional, sino también una reflexión sobre cómo los recuerdos persisten e incomodan cuando menos lo esperamos. Los "excesos" mencionados en el estribillo refuerzan una sensación de vida desenfrenada; todas esas noches llenas de vicios parecen haber llevado al protagonista a un callejón sin salida. Aquí, hay un profundo sentido de culpa que es palpable en la voz del cantante.
A medida que avanza la letra, surgen temas como la traición y el deseo lujurioso por lo prohibido. El verso “Fui tu sereno, tú vago nocturno” ilustra una dinámica compleja dentro de esta relación donde ambos protagonistas parecen representar dos caras de una misma moneda: uno cuida mientras el otro se pierde en sus deseos. Esta dualidad muestra cómo las relaciones pueden volverse tóxicas y cómo estos “vicios” compartidos crean un lazo muy poderoso pero destructivo.
Otro aspecto significativo es la introspección que realiza el protagonista respecto a sus errores pasados: "Un error, otro error, no aprendí la lección”. Este reconocimiento indica no solo autoconciencia sino también resignación ante un destino recurrente. Es como si se sintiera atrapado en un ciclo que no puede romper ni controlar; hay dolor por lo perdido pero también arrepentimiento por aquellos momentos fugaces —“por volar te perdí”— donde el deseo desmedido lleva a perder lo realmente importante.
Emocionalmente, esta canción retrata bellamente esa sensación de pérdida que acompaña a despedir relaciones significativas. La expresión “siento que ya se fue” puede resonar con muchos oyentes que han experimentado rupturas dolorosas o desconexiones prologadas. Hay aquí tanto tristeza como liberación: aunque haya lágrimas por lo perdido, también hay una admisión casi liberadora sobre cómo algunos ciclos inevitablemente deben cerrarse para dar paso a nuevos comienzos.
La perspectiva desde la cual se expresa toda esta complejidad es crucial para entender el mensaje subyacente; el uso constante de primera persona indica una vulnerabilidad palpable del protagonista frente a sus experiencias y emociones contradictorias. Esto genera empatía en quienes escuchan ya que pueden proyectar sus propias historias en esa lucha interna.
En conclusión, "Pasan las horas" destaca por su capacidad para capturar momentos efímeros y sentimientos profundos mediante imágenes Cotidianas combinadas con metáforas potentes sobre amor y decepción. La música de Guasones crea ese eco del duelo inacabado que todos llevamos dentro y ofrece al oyente más que melodía; brinda reflexión y conexión emocional con cada nota tocada y cada letra pronunciada. Así nos muestra cómo las experiencias humanas son ricas y variadas; al final uno siempre tiene algo nuevo que aprender incluso después de tanta historia vivida.