La canción "Por bulerías de Jerez" de Juanito Makandé, incluida en su álbum "Muerte a los pájaros negros", es una jubilosa oda al espíritu indomable y apasionado del flamenco. A través de su letra y ritmo vibrante, la canción captura la esencia de las bulerías, un palo flamenco típicamente vibrante y festivo originario de Jerez de la Frontera.
Desde el inicio, la letra nos sumerge en un estado casi onírico donde el protagonista se encuentra borracho, reflejando una noche desenfrenada y despreocupada. Este contexto desinhibido es acentuado por la imagen del sombrero y los bolsillos vacíos, símbolos que evocan tanto la bohemia como cierta vulnerabilidad. Al caminar descalzo y pisar una piedra sin sentir dolor porque "no tenía piel", se subraya esta idea de libertad total y desconexión con las consecuencias materiales o físicas.
El estribillo resuena con fuerza: “Cantando, bailando, respirando por bulerías de Jerez”. Estas palabras repiten un mantra emocional que encapsula el amor por el cante y baile tradicional andaluz. Es más que una forma artística; es una forma de vivir, un modo esencial de existir y expresarse.
Juanito Makandé comparte su eufórico mimo por el momento presente con frases como "Camarero llene el vaso que esta noche no me acuesto". Aquí se aprecia claramente esa pasión desmedida e inherente a la cultura flamenca. La noción del “mambo” dentro del contexto gitano-flamenco señala esa irresistible atracción a la música y el baile. Aunque proclaman no tener alas, este deseo incontenible les permite aprender a volar metafóricamente hablando.
En los versos adicionales aparece una ingeniosa fusión entre lo tradicional y lo contemporáneo. Se perciben elementos del hip hop ("mi flow" "represento mi tato") mezclados con imágenes clásicas del folclore andaluz (“las macetas bailan por bulerías”). Esta mezcla provoca un poderoso contraste que refleja tanto modernidad como respeto profundo hacia las raíces culturales propias.
Hay también algunas referencias locales muy concretas tales como Cai (Cádiz) o Tantarería (barrio típico), aportaciones cargadas emocionalmente para cualquier jerezano o amante del flamenco que conoce bien esos lugares emblemáticos donde se respira arte en cada rincón. Con mención especial al guiso casero ("el guiso de la olla exprés"), lo culinario emerge aquí no solo como nutrimiento físico sino espiritual inherente; algo intrínsecamente ligado al ser colectivo músico-jondo.
El tono general explorado en toda esta pieza puede interpretarse igualmente dentro óptica rebelde joven pero siempre conectada sus orígenes genuinamente verdaderos afianzados fuerteciendo autenticidad natural pura identificativa Juanito querido parte importante multicultural sociedad actualizada mundo globalizado sin perder nada recursos propios únicos valiosos revelar transparencia sencilla mundana admirablemente sublime ¡Nos encanta bailar comparares! conclusión irremediablemente entendemos ahora vuelo pleno sigue adelante vibrante muchedumbre danzarina intemporal inabolible jondura incomprensible transformación vida cotidiana fluida infinita...