La canción "Embrollos, factos y paquetes" de La Renga es un tema que profundiza en la doble moral y la hipocresía presente en la sociedad. A través de metáforas y analogías, la letra critica a aquellos que pretenden mostrarse como personas puras o honestas, pero cuyas acciones revelan su verdadero carácter.
El primer verso habla sobre un fanfarrón que finalmente muestra su verdadera naturaleza, revelando sus medallas con alarde. Esto sugiere una actitud superficial y egocéntrica. Luego se menciona a un senador que se trabaja a puro verso un viaje a California, insinuando manipulación e intereses más allá de lo transparente.
La canción explora también la idea de la pureza aparente en los ámbitos político y religioso. Se menciona a alguien que buscaba ganar el cielo eterno con su supuesta pureza, pero termina ofreciendo su palabra "santa" por dinero, lo cual refleja una falsedad en los valores que profesa. La referencia a una virgen caliente toca el tema de la hipocresía vinculada a la religión y las contradicciones entre los valores pregonados y las acciones reales.
En cuanto al sindicato y el candidato mencionados como pura cáscara y espamento respectivamente, se denuncia el vacío detrás de las promesas de solución y salvación que ofrecen. Todo resulta ser puro cuento, evidenciando la falta de sinceridad en quienes buscan ganar influencia vendiendo una falsa imagen de pureza.
La letra juega con el concepto de pureza como un elemento fácilmente comercializable ("de pura uva decía ser el vino") haciendo hincapié en cómo esta cualidad puede ser utilizada como un mero embrollo para vender algo. En definitiva, "Embrollos, factos y paquetes" sugiere una crítica hacia aquellos que intentan esconder sus verdaderas intenciones bajo una máscara de virtud.
En términos musicales, La Renga es conocida por su estilo distintivo dentro del rock argentino, caracterizado por letras cargadas de crítica social y política. La banda ha mantenido una posición relevante en la escena musical latinoamericana desde su formación en los años 80.
En resumen, "Embrollos, factos y paquetes" es una canción que invita a reflexionar sobre la autenticidad versus la apariencia en las interacciones humanas. Mostrando cómo las apariencias pueden ser engañosas y cómo muchas veces aquello que parece puro o sincero puede revelarse como nada más que un embrollo o un paquete lleno de artificios.