La canción "Sincericidio" interpretada por Leiva y perteneciente al álbum "Monstruos", se enmarca dentro del género musical del rock. La letra de la canción muestra un mensaje directo y honesto, reflejando un sentimiento profundo y complejo de amor. En ella, el narrador expresa su amor de una manera cruda y realista, sin adornos ni falsedades.
El título mismo de la canción, que combina las palabras "sinceridad" y "homicidio", ya nos sitúa en un terreno emocional intenso donde la verdad puede resultar dolorosa o incluso mortal para la relación. El narrador se muestra reticente a expresar sus sentimientos abiertamente, dejando entrever una lucha interna entre lo que siente y lo que es capaz de comunicar. A pesar de ello, no puede evitar confesar su amor hacia la otra persona, aun cuando esto implique exponerse a la vulnerabilidad y al potencial rechazo.
En cuanto a la estructura de la canción, el estribillo repetido enfatiza el sentimiento profundo y auténtico de amor que el narrador experimenta, incluso en medio de la incertidumbre y el dolor. Las metáforas utilizadas para describir este amor ("Te quiero con las alas rotas", "Te quiero a reventar la boca") añaden un nivel más profundo de emotividad a la letra, mostrando una relación cargada de intensidad y pasión.
Aunque aparentemente contradictoria en sus afirmaciones ("Te quiero aunque no vuelvas hoy"), la canción pone de manifiesto la complejidad del amor humano, capaz de resistir obstáculos e imperfecciones. La insistencia en que algunas cosas simplemente no tienen solución sugiere una resignación melancólica pero honesta ante las limitaciones del amor.
En cuanto a Leiva como artista, se destaca su habilidad para transmitir emotividad a través de sus letras sinceras y directas. Su estilo musical ha sido comparado con el de otros artistas del rock español contemporáneo como Pereza (banda donde también participó) o Fito & Fitipaldis, lo cual contextualiza su trabajo dentro de un panorama musical más amplio.
En resumen, "Sincericidio" es una canción que ahonda en los matices emocionales del amor verdadero, mostrando las contradicciones y dificultades que pueden surgir en una relación sincera. A través de una letra cargada de honestidad y vulnerabilidad, Leiva logra capturar la esencia compleja pero realista del sentimiento amoroso humano.