La canción "Culpables" de Manuel Turizo, publicada en agosto de 2019 como parte de su álbum "ADN", es una profunda reflexión sobre el desamor y las relaciones deterioradas. A través de un ritmo que mezcla reggaetón y elementos melódicos, Turizo se adentra en el dolor emocional que acompaña al final de una relación amorosa, ofreciendo un viaje introspectivo que resuena con aquellos que han experimentado situaciones similares.
Desde el primer verso, la letra revela un contraste entre la conexión pasada y la desconexión presente. El protagonista comienza con un tono de disculpa, reconociendo cómo ha cambiado su percepción de su pareja. La frase "Tus manos ya me daban frío” simboliza no solo la pérdida del calor físico, sino también el enfriamiento emocional que se produce cuando dos personas comienzan a distanciarse. Es evidente que hay una lucha interna, donde la falta de comunicación y atención han generado malentendidos profundos.
A lo largo del tema, se explora la noción de culpa compartida. En lugar de culpar a uno solo por el fracaso de la relación, el protagonista señala que “si hay un culpable aquí, somos los dos”. Esta aceptación mutua del error aporta una carga emocional significativa. Se siente un eco constante del arrepentimiento: ambos protagonistas estaban ausentes el uno para el otro. La frase “la relación no iba tan lento” destaca una crítica a las dinámicas habituales en las relaciones modernas: falta de tiempo y compromiso real ante la inmediatez y superficialidad.
Otro aspecto destacable es cómo introduce a otra persona sin hacerlo desde una perspectiva peyorativa. Al mencionar que otra mujer se involucró mientras él estaba afectado por esta distancia emocional, Turizo se aleja del típico triángulo amoroso dramático para presentar una realidad más compleja y matizada. El nuevo interés amoroso es visto como una respuesta natural al abandono emocional del protagonista hacia su pareja anterior. Esto invita al oyente a cuestionar cómo y por qué ocurren estas infidelidades: Es realmente traición o fruto del descuido mutuo?
El tono melancólico pero reflexivo continúa al aceptar también su propia participación en los problemas; dice ser “cómplice” en este deterioro afectivo. Esto añade capas a su carácter dentro de la narración —no es simplemente un víctima; reconoce sus fallas inherentes en lo que era antes un vínculo romántico pleno.
Desde el punto de vista musical, "Culpables" cuenta con arreglos instrumentales que acentúan la vulnerabilidad expresada en las letras; hay momentos donde instrumentos suaves complementan esa atmósfera nostálgica. Manuel Turizo incorpora además melodías pegajosas, lo cual acentúa tanto lo doloroso como atractivo del relato cantado.
En comparación con otras obras suyas o trabajos contemporáneos dentro del mismo género latino urbano, esta canción destaca por su sinceridad emocional frente a temas más superficiales comúnmente abordados en reggaetón y rap urbano. Sin embargo, mantiene ese estilo característico accesible que invita al oyente jove_n_a contemporáneo a identificarse con esa lucha interna.
Por todo esto queda claro que "Culpables" no sólo habla sobre terminar una relación; representa un análisis honesto sobre las dificultades inherentes al amor moderno—la incomunicación creciente intercalada con momentos breves e intensos de conexión genuina. Así mismo subraya la importancia de tomar responsabilidades compartidas cuando los sentimientos comienzan inevitablemente a enfriarse entre amantes atrapados por rutinas inanitoras y referencias superficiales.
Manuel Turizo ha logrado crear una obra poderosa cuya resonancia perdura más allá del ritmo pegajoso—una balada melancólica sobre nuestra propia intimidad humana destrozada por factores externos e internos alike—motivando así a cada oyente a contemplar sus propias experiencias pasadas o presentes dentro del contexto amoroso actual.