La canción "Debía ser amor (versión larga)" interpretada por María Gabriela de Faría es una balada emocional que explora la tristeza y la soledad causadas por un amor perdido. A lo largo de la letra, la cantante expresa su profunda melancolía al sentir frío en su corazón y al no encontrar consuelo en la compañía de sus amigos. La sensación de pena se aferra a ella, sin importar cuánto tiempo pase, dejándola con un anhelo constante de olvidar a esa persona que parece seguir presente en su vida.
El coro de la canción enfatiza el contraste entre lo que debía haber sido amor y la realidad desgarradora de sentir más soledad en lugar de afecto. La tristeza se apodera tanto de su alma como de su mente, impidiéndole encontrar paz interior. A través de versos emotivos, María Gabriela de Faría revela la lucha interna que experimenta al enfrentarse a un espejo que le devuelve una imagen vacía, reflejando un sueño perdido del cual no sabe cómo recuperarse.
En el verso final, la cantante reconoce que los consejos externos ya no pueden ayudarla en su dolor, pero encuentra consuelo en saber que este momento pasará eventualmente. A pesar de todo, la canción transmite un mensaje de esperanza y resignación ante el dolor del desamor.
La estructura musical de la canción complementa perfectamente su contenido lírico emotivo, utilizando melodías suaves para resaltar las emociones vulnerables transmitidas por María Gabriela de Faría. Los instrumentos utilizados crean una atmósfera melancólica que envuelve al oyente en la tristeza palpable descrita en las letras.
Esta canción fue lanzada el 11 de diciembre del año 2011 y logró conectar con audiencias que han experimentado rupturas sentimentales o pérdidas amorosas. El impacto cultural y emocional de "Debía ser amor" radica en su capacidad para resonar con aquellos que han sentido el peso abrumador del desamor y la soledad.
En comparación con otras obras musicales del mismo artista o incluso dentro del género balada pop latinoamericana, esta canción destaca por su honestidad brutal y su representación realista sobre los altibajos emocionales provocados por una separación amorosa. María Gabriela de Faría logra transmitir una vulnerabilidad genuina a través de sus interpretaciones vocales profundas y emotivas.
En conclusión, "Debía ser amor (versión larga)" es mucho más que una simple canción triste sobre un romance perdido. Es un retrato íntimo e introspectivo sobre los estragos emocionales causados por el desamor, capturando con sinceridad los retos emocionales comunes a todos aquellos que han pasado por situaciones similares.