La canción "A mi Culiacán querido" interpretada por Mario (el cachorro) Delgado, nos sumerge en un ambiente nostálgico y lleno de orgullo por sus raíces. La letra nos relata la experiencia de crecer en un rancho hermoso en Culiacán, Sinaloa, rodeado de vacas, cerros y sembradíos de amapola. El protagonista se identifica como un verdadero culichi, enamorado de la tambora y orgulloso de su tierra.
A través de sus versos, el cantante menciona la presencia de la amapola en su tierra natal, dejando claro que él no se dedica a ese tipo de actividad aunque muchos lo asuman por provenir de esa región tan asociada con ese cultivo. Se deslinda de ciertas expectativas preconcebidas sobre su origen y deja en claro que no tiene responsabilidad sobre las actividades ilegales que puedan desarrollarse en su tierra.
El escenario rural cobra vida en cada estrofa, destacando la preferencia del protagonista por el estilo de vida ranchero en lugar del lujo urbano. Se mencionan lugares emblemáticos como Vegas, Alcoyonki y Carboneras, evocando nostalgias y memorias personales ligadas a esos paisajes rurales entrañables.
La canción también hace referencia a la importancia de la familia y los amigos en su vida. Saluda afectuosamente a conocidos como los Ramos Rodríguez y Sergio Todensio Ramos, así como a los ranchos que conforman el bello Culiacán. La importancia del día domingo para compartir con seres queridos resalta en sus letras, donde disfrutar una pachanga acompañado de música regional es vital.
Las flores para Chalino Sánchez evidencian el respeto por las figuras emblemáticas del género regional mexicano, mientras que el deseo de escuchar ciertos temas al visitar su pueblo muestra la arraigada cultura musical presente en su vida cotidiana. La hospitalidad y aprecio por las buenas intenciones son valores fundamentales que se reflejan al invitar a los visitantes a llevarse consigo muchos corazones como respuesta a gestos amables.
En cuanto al contexto cultural y musical, esta canción representa una oda a Culiacán y su folclore característico. Mario (el cachorro) Delgado logra transmitir con autenticidad sus vivencias e identidad cultural a través de melodías tradicionales y letras cargadas de nostalgia y amor por sus raíces. La tambora es protagonista indiscutible en este género musical regional mexicano.
En conclusión, "A mi Culiacán querido" es mucho más que una simple canción regional mexicana; es un testimonio emocionalmente potente sobre el arraigo a las propias raíces, el amor por la tierra natal y la importancia de la familia y la comunidad. A través de sus letras sinceras e íntimas, Mario (el cachorro) Delgado nos invita a conocer su mundo personal marcado por la pasión hacia Culiacán Sinaloa.