La canción "La música suena" de Medina Azahara es una hermosa oda a la libertad, el amor y la conexión con el ser amado. A través de sus letras, se puede apreciar la intensidad de los sentimientos del cantante hacia su pareja, expresando un deseo profundo de estar junto a ella y disfrutar de momentos felices.
En la primera estrofa, se describe un anhelo por abrazar las estrellas y olvidarse de todo cuando la persona amada está cerca. Se menciona el dolor pasado que no valió la pena, lo cual podría hacer referencia a experiencias difíciles en la vida del cantante que solo encuentran sentido cuando está junto a su amada.
El verso "Quiero soñar, que junto a los dos la mañana llega" sugiere una esperanza por un futuro lleno de alegría y amor compartido. La música se convierte en un elemento central en esta relación, simbolizando el acompañamiento constante y la belleza en los momentos juntos.
La repetición de la frase "Al despertar, sentir aire de libertad" enfatiza el tema de la libertad y la sensación de vivir plenamente cuando se está en armonía con alguien especial. El deseo de vivir libres como el pensamiento refleja una búsqueda constante por encontrar paz y felicidad en medio del amor compartido.
En cuanto a la estructura musical de la canción, se puede apreciar una fusión entre elementos del flamenco y del rock, lo cual le otorga un estilo único y característico al grupo Medina Azahara. Los instrumentos utilizados seguramente incluyen guitarras españolas potentes que contrastan con melodías rockeras más vigorosas, creando así una atmósfera emotiva y vibrante.
El video musical probablemente refuerza los temas presentes en la letra, mostrando escenas románticas entre parejas o imágenes simbólicas relacionadas con el amor y la libertad. La dirección visual puede destacar paisajes naturales o escenarios urbanos que complementen el mensaje emocional de la canción.
En resumen, "La música suena" es una canción que invita a reflexionar sobre el poder transformador del amor y cómo este puede inspirar alegría, esperanza y gratitud en nuestras vidas. Medina Azahara logra transmitir con maestría estos sentimientos a través de su música, creando así una obra que perdura en el tiempo e impacta emocionalmente a quienes tienen el placer de escucharla.