La canción "Cookies" de Mike Sherm es un fiel reflejo del estilo crudo y directo que caracteriza al rap contemporáneo. Con un enfoque que mezcla la ostentación con una dosis de crítica social, el protagonista narra su experiencia en el mundo del éxito material mientras lidia con las traiciones y las decepciones que surgen en ese mismo entorno.
Desde el inicio, la letra establece un tono desafiante. La frase "I see the money come with hate" resuena fuertemente, sugiriendo que el éxito no solo trae riqueza, sino también enemigos y rencor. Esta dualidad entre la aspiración material y la lucha constante crea un ambiente propenso a la desconfianza. El uso de expresiones directas, como "go and eat a dick", contribuye a una atmósfera provocativa que es común en muchas letras de este género, pero aquí sirve para subrayar el desprecio hacia quienes critican sin conocer verdaderamente su realidad.
A lo largo de la canción, se reflejan temas recurrentes como la superficialidad de algunas relaciones interpersonales. El protagonista señala cómo ciertas personas—“hoes I've never met”—se acercan por interés o fama, demostrando la falta de autenticidad en su círculo social. Esta transición entre lo personal y lo público crea una sensación de soledad incluso cuando hay constantes interacciones superficiales.
El sentido del humor oscuro también se manifiesta, especialmente cuando menciona “my new whip give a nigga automatic tickets”, utilizando metáforas relacionadas con los lujos que consume mientras es consciente de las repercusiones legales e inconvenientes que esto le puede acarrear. Aquí se aprecia una combinación de ironía sobre cómo el estatus social puede llevar a situaciones problemáticas; sin embargo, el protagonista parece burlarse del hecho más que lamentarlo.
En cuanto al tono emocional, "Cookies" presenta una misturada comprensión entre orgullo y vulnerabilidad. La repetición del pronombre “nigga” actúa como un refuerzo a su identidad dentro de un contexto cultural específico donde esa palabra representa tanto camaradería como desdén hacia aquellos fuera de su círculo íntimo y experiencias vividas. A través de esto, se revela una autoconfianza construida sobre experiencias duras; menciona sentir miedo solo ante Dios mientras dice haber superado pruebas difíciles por sí mismo.
Además, hay elementos narrativos notables: desde lo cotidiano hasta lo extraordinario—desde lo material hasta cuestiones profundas sobre confianza interpersonal—que crean tensión dentro del relato musical. En ciertas líneas aparece un tono reflexivo; aunque se enfrenta a desafíos constantes ("who the fuck can I trust when my own fam greasy"), también hay un componente casi filosófico sobre sus elecciones y las consecuencias que estas acarrean.
Desde un enfoque cultural y contextual, "Cookies" se sitúa dentro de un legado más amplio del rap estadounidense donde las luchas personales y sociales son fundamentales para narrativas exitosas. Al igual que otros artistas contemporáneos como Lil Durk o DaBaby, Mike Sherm utiliza su propio viaje personal para conectar con los oyentes en niveles más profundos mientras mantiene intacto el aire festivo e impulsivo característico del trap moderno.
En suma, “Cookies” no es solo otra muestra del estilo distintivo y provocador que ha llevado a Mike Sherm a hacerse notar en la escena musical actual; es igualmente una representación vívida de los altibajos del éxito alcanzado en medio determinaciones tan intensas como conflictivas. La complejidad emocional detrás de ritmos pegajosos ofrece al oyente una ventana al corazón palpitante detrás del personaje público: fuerte pero vulnerable ante los embates incesantes del mundo exterior.