La canción "Medicamento" de Ober, en colaboración con Rafaell Cocoa y MNZR, es una obra que se destaca por su estilo urbano y su exploración de la vulnerabilidad emocional en medio de relaciones apasionadas y complicadas. Publicada en el álbum "Panikroom4ever 2", lanzado a finales de noviembre de 2024, la pieza combina ritmos pegajosos con letras cargadas de simbolismo, que nos llevan a reflexionar sobre el amor, la vorágine del deseo y la búsqueda de conexión.
Desde el inicio, el protagonista establece un tono íntimo al dirigirse a una mujer cuya mirada lo seduce profundamente. La letra capta este momento de atracción casi instantánea, donde las palabras fluyen como si estuviera intentando desentrañar los pensamientos más profundos de ella: "Dime qué piensas". Este deseo por conocerla refleja una inseguridad subyacente y un anhelo por profundizar más allá de lo físico. Las metáforas se entrelazan con la idea del protagonista como "su medicamento", sugiriendo tanto una salvación emocional como una dependencia temporal. Esta dicotomía entre querer ser el alivio para sus penas mientras se entiende que no puede satisfacer todas sus necesidades emocionales añade complejidad a su relación.
El uso de imágenes sensuales y referencias explícitas a encuentros físicos también son fundamentales en esta narración. El protagonista no solo busca generar placer sino también enfrenta una tristeza inherente; tiene deseos contradictorios sobre la conexión que mantienen: “Mami, lleno de tristeza”. Aquí se introduce un contraste que mantiene en tensión su deseo físico con su realidad emocional, acentuando la ironía presente: aunque él sienta que puede sanarla o satisfacerla más allá del ámbito físico, hay un reconocimiento tácito de que esa conexión está condenada también a hacerles daño; “después nos vamos a matar”. Este giro crea un espacio donde la pasión se entrelaza con el riesgo.
Con proyectos musicales anteriores bajo su nombre, Ober demuestra consistencia en explorar temáticas similares pero presenta ahora una evolución en su enfoque lírico. Comparado con otras canciones donde el deseo físico reina sin conflicto -en obras anteriores tipo reggaetón-, aquí observa al cuerpo como algo casi místico mediante metáforas como "Mi droga", llevando al oyente a contemplar cómo las experiencias sensoriales pueden atraparnos pero también dejarnos vulnerables. Los "tatuajes" y las imágenes visuales fuertes evocan la naturaleza efímera del placer frente al dolor del exceso.
La atmósfera melancólica también es evidente cuando reconoce su papel secundario: “Yo no soy tu prioridad / Yo quiero libertad”, marcando un reconocimiento doloroso pero claro sobre los límites que enfrenta dentro del vínculo compartido. Aquí surge otro propósito del "medicamento": aliviar esa angustia provocada por esa falta de reciprocidad emocional idealizada.
Además, hay elementos culturales visibles ya que esta canción pertenece a un contexto musical urbano contemporáneo donde los artistas mezclan géneros como trap y reggaetón para explorar realidades cotidianas llenas de emociones crudas e inesperadas. Así mismo, resuena en el público joven que busca identificarse con letras cargadas tanto de pasión desenfrenada como también profunda introspección personal.
En definitiva, "Medicamento" es mucho más que una simple declaración sobre encuentros casuales; es un examen profundo sobre cómo las relaciones modernas pueden oscilar entre lo sublime y lo destructivo. Mientras capturan instantes ardientes e inconfundibles toxinas emocionales inyectadas por desilusiones pasadas o presentes respecto al amor verdadero. Tejiendo ese delicado equilibrio entre entrega e independencia propia plantea preguntas cruciales acerca del costo emocional detrás del deseo desmedido y ofrece quizás respuestas tan evasivas como intrigantes para quienes buscan entenderse dentro de estas dinámicas complejas propias del mundo actual.