La canción "Black seeds on virgin soil" interpretada por Old Man's Child es una pieza musical intensa y poderosa que pertenece al género del metal gótico, black metal sinfónico, black metal melódico y noruego. Publicada en el álbum "In Defiance of Existence" en 2011, esta canción se sumerge en un universo oscuro y lleno de simbolismo.
Las letras de la canción nos transportan a un mundo de desesperación y oscuridad, donde el protagonista se siente atrapado en un fuego que quema su alma, comparándolo con parásitos que infectan su piel. La búsqueda de venganza es un tema recurrente, destacando la idea de que la justicia se tomará por la propia mano. A pesar de estar encadenado a momentos de desesperanza y sentir la presencia de sus demonios internos acercándose, el protagonista confía en su fe para prevalecer.
La temática oscura y mística continúa con referencias a la sed de sangre y al dominio por parte de las fuerzas oscuras. Se menciona la frialdad del veneno corriendo por sus venas y cómo, al morir, tu fe queda sin contarse. Invoca imágenes de precursores opuestos entre los que luchan contra el lado oscuro pero han sido engañados desde su nacimiento. Las semillas plantadas en tierra estéril simbolizan una lucha infructuosa desde su origen.
En cuanto a la historia detrás de las letras, podemos inferir que reflejan una lucha interna del protagonista contra sus propios demonios interiores. La temática de traición, mentiras y profecías no cumplidas agrega capas emocionales al conflicto presentado en la canción. Existe un tono apocalíptico que enfatiza el sentido catastrófico e inevitable del destino trazado.
Desde el punto de vista musical, esta canción se caracteriza por sus elementos propios del black metal noruego con toques sinfónicos y melódicos. La instrumentación dominante incluye guitarras distorsionadas, batería contundente y voces guturales características del género.
En resumen, "Black seeds on virgin soil" es una canción envuelta en misterio y enfrentamientos internos marcados por una atmósfera sombría. Las letras evocan imágenes intensas e inquietantes que invitan al oyente a sumergirse en un viaje emocional complejo junto al protagonista atormentado por sus propias sombras. La combinación única de elementos musicales ofrece una experiencia auditiva rica en texturas sonoras e impacto emocional.