La letra de la canción "Cantaré" de Pastora Soler refleja un profundo amor por la música y el acto de cantar. Desde el comienzo, se aprecia una conexión intensa con elementos emotivos como el cielo azul de Andalucía, un niño sonriendo, el mar en calma y el sol brillando. Estas imágenes evocan un sentimiento de paz y felicidad que la protagonista encuentra en su capacidad de cantar. La música se convierte en su oxígeno, una necesidad vital para expresar lo que lleva dentro.
Pastora Soler expresa su devoción por todo aquello que le inspira: el amor que sigue generando sueños en su almohada, sus raíces profundas, lo perdido y la esperanza que siempre persiste. Ante cualquier obstáculo, ella no sabe cómo sería capaz de enfrentarlo sin poder cantar. La canción se convierte así en una celebración de la libertad y la expresión personal a través del canto.
En los versos posteriores, Pastora Soler menciona a aquellos a quienes dedica su canto: desde los versos recibidos hasta la mirada materna, pasando por el llanto de una virgen, sus amigos y su propia sangre. Cada uno de estos destinatarios representa una parte importante de su vida y sus experiencias. El acto de cantar se convierte en un homenaje a todo lo que forma parte de su mundo.
La repetición del estribillo "Cantaré" a lo largo de la canción refuerza la idea central de que ella seguirá cantando sin importar las circunstancias. Es a través del canto como se siente realmente viva y libre, como si fuera un ave desplegando sus alas. No hay otra manera en la que pueda transmitir lo que siente ni encender ese fuego interior que alimenta su corazón.
A lo largo de toda la letra, se percibe un sentido profundo de gratitud hacia la música y hacia todos aquellos elementos que dan sentido a su existencia. Pastora Soler encuentra en el canto una vía para expresar sus emociones más íntimas y conectar con los demás. La canción se convierte así en una oda al poder sanador y transformador del arte.
En conclusión, "Cantaré" es mucho más que una simple canción; es un himno personal a la pasión por el canto como fuente inagotable de alegría y significado en la vida diaria. Pastora Soler logra transmitir esta intensidad emocional a través de sus letras cuidadosamente elaboradas y su potente interpretación vocal, haciendo eco en aquellos que encuentran consuelo e inspiración en la música como ella lo hace.