La canción "Fufu" de Rhino, lanzada el 2 de agosto de 2019 como parte del álbum "EXIT", se inscribe dentro del género urbano contemporáneo. Esta pieza captura la esencia de una juventud desenfrenada que navega entre la búsqueda de placer y la necesidad imperiosa de mantenerse activo en un mundo lleno de distracciones.
La letra comienza con un repetitivo y casi hipnótico estribillo donde el protagonista confiesa su constante consumo de "sativa". Este término, que hace referencia a una variedad de cannabis, establece desde el primer momento una atmósfera relajada pero cargada de significados más profundos. La alusión a las drogas no es solo casual; refleja una cultura actual donde el uso recreativo se combina con temas de escapismo y hedonismo. A través de esta línea inicial, Rhino nos sumerge en su mundo, donde diariamente se fuma "todo el día", dejando claro que esta práctica forma parte integral de su rutina.
A medida que avanza la letra, descubrimos la dualidad entre el deseo físico y la ambición económica. El protagonista menciona su estado "en hustle", explicando que aunque anhela conectarse íntimamente—tanto física como emocionalmente—su prioridad sigue siendo hacer dinero. Esta dicotomía entre lo carnal y lo material se repite en varias ocasiones, sugiriendo un conflicto interno: es posible disfrutar plenamente cuando las responsabilidades siempre están a la espera? Aquí es donde entran también matices emocionales significativos; hay un reconocimiento tácito del sacrificio personal por el éxito.
Aparecen un par de hombres referenciados, como Gabi y sus amigos, creando un ambiente casi camaraderil. Pero al mismo tiempo, hay una sensación subyacente de soledad. Aunque rodeado por personas para compartir su ‘snack’ o porros, existe un sentimiento profundo sobre lo efímero: “Hace rato toy solo pa esto”, indica que el verdadero acompañante en este viaje es la sustancia misma y no las relaciones personales.
Los múltiples juegos sexuales mencionados (“las posiciones”) parecen hablar tanto del disfrute físico como también del arte del cortejo actual, a menudo visto como algo superficial. Esta ironía resuena; mientras se presenta como dominador —“Le hago una por una todas las posiciones”—hay también una vulnerabilidad implícita acerca del deseo genuino por conexión más allá del placer inmediato.
El tono general es desafiante e insolente: “Me la chupa ser la moda”, lo cual afirma una clara conciencia social sobre cómo las tendencias afectan comportamientos individuales. Sin embargo, detrás de esa fachada decidida se puede buscar un eco melancólico sobre qué significa realmente pertenecer a algo en este entorno tan volátil.
En cuanto al contexto cultural que rodea "Fufu", resulta crucial pensar en cómo ha evolucionado el reguetón y otros géneros urbanos para reflejar realidades contemporáneas relacionadas con las drogas y el individualismo exacerbado. La canción podría compararse con otras piezas urbanas donde los protagonistas pasan largas horas buscando validación inmediata a través del sexo o las fiestas. Sin embargo, aquí eso contrasta maravillosamente con ese ensamble inquieto entre trabajar duro (hustle) y querer gozar al máximo.
Por último, “Fufu” encarna varios temas centrales como la euforia momentánea frente a las responsabilidades ineludibles y la lucha interna entre deseos efímeros versus aspiraciones duraderas. De algún modo trágico pero también realista, representa voces jóvenes sumidas entre extasiantes placeres codificados en términos crudos pero evocadores que resonarían en cualquier discoteca moderna o reunión informal.
Rhino logra así crear no solo una melodía pegajosa sino también una reflexión provocadora sobre nuestra relación con los placeres temporales frente a aquello que verdaderamente podría dar significado áspero pero gratificante a nuestras vidas cotidianas.