La canción "Derecho de Admisión" interpretada por Ska-p es un himno rebelde y crítico que aborda temas de discriminación y exclusión en los lugares de entretenimiento nocturno. La letra narra la experiencia de un grupo de amigos que deciden ir a un local cercano para pasar la noche, sin embargo, al llegar se encuentran con un portero prepotente que les niega la entrada por su apariencia. El gorila les indica que no son bienvenidos debido a su aspecto, invocando así el tan conocido "derecho de admisión" como excusa para discriminar.
La banda denuncia esta práctica discriminatoria y excluyente al grito de "Que se metan por el culo su derecho de admisión", mostrando su rechazo y desprecio hacia aquellos que utilizan ese argumento para marginar a ciertas personas. A través de una mezcla de ironía y rebeldía, Ska-p critica la actitud autoritaria del portero y cuestiona quién tiene realmente el poder para decidir quién puede entrar o no a un establecimiento público.
La canción también exalta la camaradería entre amigos y la búsqueda de espacios alternativos donde poder disfrutar sin ser juzgados ni discriminados. Se menciona la idea de dirigirse a otro lugar más acogedor, como el bar del tío Fermín, donde pueden disfrutar de vino tinto, futbolín, buena compañía y un poco de hachís, escapando así de las restricciones impuestas en el primer local.
En términos musicales, "Derecho de Admisión" se enmarca dentro del ska punk, destacando por sus ritmos enérgicos y pegajosos que invitan al movimiento y a la protesta. La combinación del ska con letras cargadas de crítica social es característica del estilo provocador e irreverente de Ska-p, una banda reconocida por abordar temas políticos y sociales desde una perspectiva contestataria.
El lanzamiento de esta canción en 2011 coincidió con un momento social donde se producían discusiones sobre inclusión, diversidad y respeto a la diferencia. Su impacto radica en su mensaje directo contra la discriminación basada en apariencias o prejuicios infundados, resonando con aquellos que han sido víctimas de exclusión o marginalización en espacios públicos.
En conclusión, "Derecho de Admisión" es una pieza musical contundente que pone sobre la mesa el problema estructural de la discriminación en nuestra sociedad. A través de su mensaje directo, Ska-p invita a reflexionar sobre las injusticias cotidianas y promueve la solidaridad entre aquellos que se enfrentan a barreras impuestas arbitrariamente. Con su estilo desenfadado pero comprometido, la banda española nos recuerda que todos tenemos derecho a ser tratados con igualdad y respeto en cualquier contexto. ¡Que viva el ska punk!