La canción "Free (let it be)" interpretada por Stuart es una oda a la liberación personal y encontrar significado en la vida a través de la música. La letra comienza describiendo una rutina laboral típica de 9 a 5 como una trampa que mantiene al narrador vivo pero cuestionando constantemente el propósito detrás de sus acciones. Se plantea la pregunta del por qué se realiza esta búsqueda constante de la clave para mantenerse vivo, insinuando un sentido de vacío existencial que necesita ser llenado.
A medida que avanza la canción, el narrador descubre el camino para darle sentido a su vida, encontrando en la música una fuente de significado y disfrute. Se enfatiza vivir en el presente y disfrutar del sentimiento de libertad que surge al permitirse sumergirse en la música y permitir que ésta guíe su vida. La repetición del estribillo "Everyday, let your music play" refuerza este mensaje de dejar que la música sea guía y consuelo en tiempos de incertidumbre.
El mensaje principal de la canción radica en alcanzar un estado de libertad interior al permitirse seguir los impulsos del corazón y conectar con algo más allá del mero trabajo diario. El narrador experimenta una sensación liberadora al abrazar esta mentalidad y darse permiso para dejarse llevar por las emociones positivas que la música puede evocar.
En cuanto a contexto cultural, "Free (let it be)" se lanzó dentro del álbum Megamix 2003, Volume 2 en 2011. Esta canción destaca dentro del panorama musical por su temática sobre buscar el significado profundo en medio de una rutina monótona, algo con lo que muchas personas pueden identificarse. La influencia positiva y motivacional de aprovechar el poder transformador de la música es algo universalmente resonante.
En términos musicales, la canción cuenta con una estructura pop contemporánea y utiliza instrumentos electrónicos para crear un ambiente atrayente y envolvente. Los arreglos musicales reflejan el tema de liberación emocional y encuentro del propio ser a través del arte sonoro.
En resumen, "Free (let it be)" es un himno moderno a la autenticidad personal, encontrando inspiración y propósito a través del amor hacia la música. Stuart nos invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas y cómo podemos hallar claridad y plenitud al permitirnos ser guiados por las pasiones que nos mueven verdaderamente.