La canción "Canción para mi muerte" de Sui Generis nos sumerge en un mundo de melancolía y reflexión sobre el paso del tiempo y la inevitable llegada de la muerte. A través de una narrativa poética, el cantante evoca un pasado lleno de sueños e ilusiones, donde la libertad y la pureza reinaban en su alma. Sin embargo, conforme crece y madura, es testigo de cómo sus fantasías amorosas se desvanecen como burbujas efímeras.
El artista describe el transcurso de su vida como un viaje largo y solitario, donde las fronteras se cruzan sin apenas darse cuenta. La metáfora del pasamanos simboliza la necesidad de aferrarse a algo tangible en medio del camino incierto que es la existencia. A pesar de los obstáculos y eventualidades que se presentan en el trayecto, el protagonista anhela encontrar consuelo en una incógnita presencia matutina que preparará su lecho final.
El misterio envuelve al interlocutor desconocido al que el narrador se dirige, solicitando datos como su nombre, dirección e incluso número telefónico. Esta súplica denota un deseo profundo por conocer más detalles sobre quien está destinado a acompañarlo en su último suspiro. La petición de ser avisado cuando llegue a buscarlo revela una actitud resignada pero diligente ante lo inevitable, buscando arreglar asuntos pendientes antes del encuentro final.
A lo largo de la canción, se percibe una atmósfera sombría y contemplativa, enfatizada por la repetición de la misma estrofa que anticipa el inminente encuentro matutino en la habitación. La música rock argentino característica de Sui Generis acompaña con acordes melódicos y nostálgicos que acentúan la introspección del mensaje lírico.
"Canción para mi muerte", incluida en el álbum "Vida" publicado en 2011, refleja con crudeza y belleza la vulnerabilidad humana ante el inexorable paso del tiempo y la certeza inevitable de nuestra propia finitud. La canción invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas, recordándonos que, tarde o temprano, todos enfrentaremos ese último despertar en una habitación vacía con la cama tendida para recibirnos.
En conclusión, Sui Generis logra transmitir con maestría un mensaje cargado de emotividad y reflexión existencial a través de "Canción para mi muerte", elevando así su obra a un nivel poético imperecedero que resuena con aquellos sensibles al paso del tiempo y las inevitables despedidas tanto físicas como emocionales.