La canción "Ícaro" interpretada por Waor, incluida en su álbum "Barras Bravas Vol. 15", se adentra en una narrativa profunda que aborda la lucha personal, la ambición y el desafío de mantenerse fuerte ante las adversidades.
En el primer verso, el cantante describe un estado de colocación y altas temperaturas, lo que sugiere un entorno tenso y surrealista. Menciona sentirse como si estuviera mirando al mundo con los ojos cerrados, lo cual puede interpretarse como una metáfora sobre la desconexión de la realidad o incluso la introspección profunda. La referencia a años de llanto y depresión revela una historia subyacente de dolor emocional superado a través de la música.
El verso siguiente nos sumerge en un escenario urbano con referencias a revolucionar el carro en un semáforo mientras se siente un amor rebelde. La contradicción entre santiguarse aunque no cree en Dios muestra una dualidad interesante en el personaje del cantante. La figura femenina que calma su frío es comparada con una relación tumultuosa entre un perro y un gato, lo que sugiere cierta tensión pero también compatibilidad única.
Waor menciona el constante ajetreo en su vida: ofertas, conciertos, contratos y dinero al contado; algo procurado para devolver lo recibido. Se alude a problemas con hacienda o juzgados que provocan temor pero además determinación para sobrellevar las consecuencias. La letra refleja una dualidad entre éxito financiero y batallas personales.
La analogía con Ícaro volando cerca del sol evoca la idea del riesgo extremo asociado con alcanzar grandes alturas sin miedo a caer. Este pasaje indica confianza e impulso hacia desafíos mayores, tocando el cielo pero consciente del peligro inminente si se 'cae' desde lo más alto. Esta metáfora elevada sugiere aspiraciones ambiciosas junto con los riesgos acompañantes.
El tramo final de la canción aborda conceptos como competencia, frustración y sabiduría ganada a través de experiencias difíciles. Waor hace referencia a no perder tiempo respondiendo a provocaciones o convocaciones pasadas usando recursos limitados sabiamente. Se enfoca en el presente entendiendo que todo tiene su ciclo natural; representado por veranos e inviernos simbólicos.
El cierre plasma una actitud resiliente frente a los desafíos futuros esperanzando aprovechar cada momento para lograr sus objetivos monetarios sin rendirse ante las dificultades inevitables. Reconoce que los tropiezos son parte del aprendizaje y está dispuesto incluso a enfrentar situaciones extremas asumiendo cualquier resultado adverso.
A nivel musical, esta canción hip hop/rap utiliza ritmos potentes para complementar la narrativa robusta implicada en las letras densas del artista Waor. Con instrumentos urbanos y electrónicos crean un ambiente cautivador que combina perfectamente con su estilo lírico introspectivo.
En conclusión, "Ícaro" de Waor es mucho más que solo una canción; es una obra que explora las complejidades emocionales y psicológicas detrás de la búsqueda incansable del éxito personal mientras se enfrenta valientemente a innumerables obstáculos en el camino hacia sus metas más audaces..