La letra de la canción "Soy de rancho" del artista Edwin Sandoval nos transporta a un México más simple y tranquilo, donde se valora la honestidad, la humildad y los valores tradicionales del campo. La canción destaca las cualidades de las personas que provienen de "rancho", resaltando su rectitud, su falta de artificios y su disposición para ayudar a los demás.
El narrador recuerda con nostalgia un pasado donde la mafia no sembraba el terror entre inocentes, donde los tratos eran sinceros y los negocios se llevaban a cabo de manera honorable. Se destaca la importancia de ser caballeroso y trabajar con honestidad, rechazando la idea de que ponerse un sombrero automáticamente te convierte en "ranchero". Este mensaje es una crítica hacia aquellos que buscan aparentar algo que no son, en contraposición a aquellos genuinamente arraigados a su origen.
La canción hace hincapié en la importancia de mantener la humildad y los modales como signos de grandeza. A través del contraste entre quienes se enorgullecen de su raíces humildes y aquellos que actúan con prepotencia, se resalta el valor intrínseco que tiene ser auténtico y generoso. Se enfatiza cómo las características propias del campo y de las personas provenientes del "rancho" pueden servir como ejemplo para todos.
En términos musicales, "Soy de rancho" pertenece al género regional mexicano, específicamente a subgéneros como ranchera y banda. La instrumentación típica de estos estilos se combina con la voz emotiva del cantante para transmitir la pasión por sus raíces y por esa forma de vida sencilla pero llena de significado.
A través de esta canción, Edwin Sandoval nos invita a reflexionar sobre nuestras propias raíces, sobre la importancia de mantenernos fieles a nuestros valores y principios, así como sobre el verdadero significado de la grandeza personal. Escuchar "Soy de rancho" es recordar que no hay nada más valioso que ser auténtico, honesto y humilde en un mundo lleno de apariencias e hipocresía.
En conclusión, "Soy de rancho" es una oda a la sencillez y a las virtudes propias del campo mexicano. A través de sus letras evocadoras y emocionales, nos invita a conectar con nuestras raíces, a valorar lo auténtico por encima de lo superficial y a recordar que la grandeza reside en la humildad y en el respeto por los demás. Una canción cargada de sinceridad y nostalgia que nos recuerda quiénes somos realmente.