Coda di lupo de Fabrizio De André
Letra de Coda di lupo
Quando ero piccolo m'innamoravo di tutto correvo dietro ai cani
e da marzo a febbraio mio nonno vegliava
sulla corrente di cavalli e di buoi
sui fatti miei sui fatti tuoi
E al dio degli Inglés-Englishi non credere mai.
E quando avevo duecento lune e forse qualcuna è di troppo
rubai il primo cavallo e mi fecero uomo
cambiai il mio nome in "coda di lupo"
cambiai il mio pony con un cavallo muto
E al loro dio perdente non credere mai
E fu nella notte della lunga stella con la coda
che trovammo mio nonno crocifisso sulla chiesa
crocifisso con forchette che si usano a cena
era sporco e pulito di sangue e di crema
E al loro dio goloso non credere mai.
E forse avevo diciott'anni e non puzzavo più di serpente
possedevo una spranga un cappello e una fionda
e una notte di gala con un sasso a punta
uccisi uno smoking e glielo rubai
E al dio della scala non credere mai.
Poi tornammo in brianza per l'apertura della caccia al bisonte
ci fecero l'esame dell'alito e delle urine
ci spiegò il meccanismo un poeta andaluso
- per la caccia al bisonte - disse - il numero è chiuso.
E a un dio a lieto fine non credere mai.
Ed ero gi
Traducción de Coda di lupo
Letra traducida a Español
Cuando era pequeño, me enamoraba de todo, corría detrás de los perros
y de marzo a febrero mi abuelo vigilaba
sobre el correr de caballos y bueyes
sobre mis asuntos y sobre los tuyos.
Y al dios de los ingleses no le creas nunca.
Y cuando tenía doscientos lunas y quizás alguna más de la cuenta,
robé el primer caballo y me hicieron hombre.
Cambié mi nombre por "cola de lobo",
intercambié mi pony por un caballo mudo.
Y al su dios perdedor no le creas nunca.
Y fue en la noche de la larga estrella con la cola
que encontramos a mi abuelo crucificado en la iglesia,
crucificado con tenedores que se usan en la cena,
estaba sucio y limpio de sangre y crema.
Y a su dios goloso no le creas nunca.
Y tal vez tenía dieciocho años y ya no olía más a serpiente,
poseía una barra, un sombrero y una honda,
y una noche de gala con una piedra afilada
maté un esmoquin y se lo robé.
Y al dios de la escalera no le creas nunca.
Luego regresamos a Brianz para la apertura de la caza al bisonte,
nos hicieron el examen del aliento y las orinas;
un poeta andaluz nos explicó el mecanismo:
- para la caza del bisonte - dijo - el número está cerrado.
Y a un dios con final feliz no le creas nunca.
Y yo estaba…
0
0
Tendencias de esta semana
Datos no encontrados

