La letra de la canción "Santos que yo te pinte" de Fangoria es una expresión melancólica de desamor y desilusión. A través de metáforas y comparaciones, la canción habla sobre el dolor causado por una relación fallida y el sufrimiento emocional que conlleva. La protagonista se defiende de las acusaciones injustas, afirmando que no es responsable del dolor ajeno. Se cuestiona la presencia de un "fantasma" que ha impedido ver la verdad y encontrar la felicidad.
El tema central gira en torno a la entrega total en el amor y a las consecuencias devastadoras cuando este no es correspondido o valorado adecuadamente. La protagonista siente que ha dado todo lo que tenía por esa relación, pero se enfrenta a la realidad de que si la otra persona decide terminar, ambos sufrirán las consecuencias. La desesperación se hace evidente al afirmar que nadie podrá volver a querer como lo hizo ella.
Las referencias a los santos pintados y los demonios tienen un tono irónico y simbólico. Los santos representan una figura pura y benevolente, mientras que los demonios son asociados con el mal y la negatividad. En esta canción, pintar a alguien como un santo implica idealizarlo demasiado, atribuyéndole cualidades sobrehumanas e ignorando sus fallos humanos. Sin embargo, al romperse esa visión idealizada, los demonios (las imperfecciones) salen a relucir.
En cuanto a datos curiosos sobre la canción, "Santos que yo te pinte" forma parte del álbum "Extrapolaciones y dos preguntas 1989-2000" de Fangoria, un dúo musical liderado por Alaska (Olvido Gara) y Nacho Canut. Esta canción destaca por su mezcla de elementos electrónicos y pop característicos del grupo.
La recepción crítica de la canción ha sido positiva, destacando su emotividad y profundidad lírica. "Santos que yo te pinte" se ha convertido en una favorita entre los seguidores de Fangoria por su capacidad para transmitir emociones universales relacionadas con el amor no correspondido.
En resumen, "Santos que yo te pinte" es una reflexión dolorosa sobre el amor no correspondido y las consecuencias emocionales devastadoras que pueden surgir cuando se entrega el corazón sin reservas. La ironía en las metáforas utilizadas añade una capa adicional de complejidad emocional a esta poderosa balada pop-electrónica.