La canción "Gente Valiente" de Farruko, lanzada en 2016 como parte del álbum homónimo, es una obra provocadora que combina elementos del rap y el reggaetón para articular un mensaje crudo y directo sobre la militarización y las contradicciones inherentes a la búsqueda de paz a través de la guerra. A través de su lírica descarnada, Farruko logra capturar un espectro emocional que oscila entre la ironía y la crítica despiadada a las dinámicas geopolíticas contemporáneas.
Desde los primeros versos, se establece una atmósfera bélica donde el protagonista rebate con sarcasmo la invasión cultural que producen las grandes corporaciones como Burger King y McDonald's. Este planteamiento inicial sirve como una metáfora sobre cómo el consumismo y la guerra están intrínsecamente conectados en un mundo donde la liberalización económica muchas veces va acompañada de conflictos armados. La referencia a las palabras del abuelo da voz a una tradición machista y militarista, sugiriendo que los verdaderos hombres deben ser guerreros, mientras que aquellos que optan por caminos diferentes son tildados despectivamente.
El uso repetido de la metralleta en el discurso resalta no solo una necesidad simbólica de armas en contextos bélicos sino también un cuestionamiento irónico hacia las misiones humanitarias. El protagonista se presenta como un soldado imbuido en su papel dentro del aparato militar, abrazando con cinismo su rol mientras reconoce el absurdo de tener que recurrir a este tipo de violencia bajo el pretexto de “ayuda”. Esta dualidad se intensifica cuando menciona “todos contra el paredón”, dejando entrever un trasfondo contestatario respecto a las políticas intervencionistas en países lejanos.
Farruko introduce referencias culturales mediante juegos con videojuegos como "Counter Strike", donde se glorifica la imagen del héroe moderno listo para enfrentarse al enemigo, lo cual contrasta brutalmente con la dureza del conflicto real. Aquí radica uno de los mensajes más claros: mientras se sueña con ser un marine heroico digno del cine, se enfrenta cotidianamente a una deshumanización tanto del enemigo como de los inocentes atrapados en medio del fuego cruzado. La letra despliega así una mirada crítica hacia cómo se percibe e idealiza al soldado, abriendo un diálogo sobre el respeto ganado a través del miedo y no por medios naturales.
A medida que avanza la canción, surgen reflexiones acerca del Nobel de Paz, sugiriendo cínicamente que las guerras son necesarias para conseguir dicho reconocimiento. Este enfoque satírico invita al escucha a meditar sobre el valor real atribuido tanto al reconocimiento internacional como a los sacrificios humanos detrás de él; aquí yace otro núcleo relevante: confluyen temas comercios bélicos y premios despilfarradores escondidos tras modernos discursos pacifistas.
El tono emocional global transmite indignación mezclada con resignación. La perspectiva íntima desde la cual se expresa todo esto hace sentir directamente al oyente lo grotesco e irónico que resulta esta forma de pensar tan arraigada entre algunos sectores sociales. La repetición rítmica utilizada por Farruko también contribuye a resaltar este sentido militarizado donde “obedecer” parece ser más importante que cuestionar o analizar las repercusiones éticas.
En definitiva, "Gente Valiente" no solo representa un alegato hacia una realidad geopolítica compleja sino también funciona como espejo crítico hacia sí mismo y su entorno. Farruko utiliza su plataforma musical para arrojar luz sobre lo absurdo y trágico del mundo actual donde confiar excesivamente en soluciones violentas jamás ha sido realmente sinónimo de valentía o honor. En vez de ello, emerge una llamada —aunque camuflada tras ritmos pegajosos— hacia la introspección sobre nuestras propias prácticas culturales e ideológicas presentes hoy día.