La canción "Invisible" interpretada por Jesse y Joy, perteneciente al álbum "Electricidad", se adentra en el tema del amor no correspondido y la sensación de pasar desapercibido o ser invisible para la persona amada. La letra evoca sentimientos de tristeza, soledad y anhelo por ser reconocido y apreciado.
En la primera estrofa, se menciona el sufrimiento en silencio por amor, expresando la frustración de no ser visto ni valorado. La repetición de la frase "no soy invisible" enfatiza el deseo de ser reconocido y considerado importante. Además, se hace referencia a la idea de que si la persona pudiera ver realmente al protagonista, comprendería su verdadera esencia.
El uso de metáforas como "soy como un hada" sugiere una figura misteriosa y etérea que está presente pero pasa desapercibida. La sensación de invisibilidad a pesar de estar presente físicamente se refuerza con frases como "que aunque me miras no me quieres ver", transmitiendo el dolor de sentirse ignorado o infravalorado.
La repetición del estribillo a lo largo de la canción refuerza el mensaje principal: a pesar de las apariencias, el protagonista no es invisible y anhela ser visto y comprendido en su totalidad. La letra transmite una profunda sensación de vulnerabilidad y anhelo por conexión emocional genuina.
En cuanto al origen de la canción, podría haber sido inspirada en experiencias personales o situaciones relacionadas con el tema del amor no correspondido. En comparación con otras obras del dúo mexicano Jesse y Joy, esta canción destaca por su temática emotiva y universal sobre la necesidad humana de ser vistos, entendidos y amados.
A nivel musical, "Invisible" combina elementos pop latino con letras melódicas y emotivas que resuenan con muchos oyentes debido a su mensaje sincero sobre los sentimientos más profundos del corazón humano.
En resumen, "Invisible" es una canción que aborda temas universales como el amor no correspondido y la soledad emocional. A través de metáforas poéticas e intérpretes talentosos como Jesse y Joy logran transmitir un mensaje poderoso sobre la importancia de ser vistos y entendidos en nuestras relaciones interpersonales.