La canción "Buscando una copla" interpretada por Sergio Galleguillo y sus amigos es una oda a la tierra natal, describiendo de manera poética y emocional los paisajes, las tradiciones y los sentimientos que despiertan los recuerdos de un lugar querido. En la letra, se mencionan elementos característicos de la región como la siesta de harina y chaya, mozas bailando en patios regados por lapachos, algarrobos madurando con cantos, changos preparando un dulce sabor a tierra y milagro. Todo esto evoca una atmósfera nostálgica y auténtica que refleja el arraigo cultural.
El coro repite el deseo del narrador de encontrar una copla que narre fielmente las experiencias vividas en su lugar de origen, donde la siesta se mezcla con el canto de vidaleros y el viento consuela su alma. La música acompaña este viaje emocional con bombo y guitarra soñando con antiguas serenatas compartidas entre amigos, donde cada estrella del cielo representa un fogón compartido.
A lo largo de la canción, se destaca la figura de una joven esperando bajo la luna a su amor lejano, mientras el narrador siente que su canto se pierde en busca de esa muchacha cuya piel brilla en la distancia. La melancolía se adueña del relato cuando se menciona que su amor se quedó con ella y una guaguita (bebé) lo llama desde lejos, sugiriendo quizás un distanciamiento físico o emocional con su hogar.
La inspiración detrás de esta canción seguramente proviene de las vivencias personales del artista o de sus raíces culturales profundas en Argentina. El nombre Galleguillo sugiere un origen gallego, lo cual podría influir en la conexión emocional con las letras que resaltan aspectos folclóricos e íntimos del paisaje rural argentino.
En comparación con otras obras del mismo artista o incluso dentro del género folclórico argentino, "Buscando una copla" destaca por su emotividad lírica y su capacidad para transportar al oyente a través de imágenes vívidas y sentimientos universales de pertenencia y amor a la tierra natal.
En definitiva, "Buscando una copla" es mucho más que una simple canción folclórica; es un testimonio apasionado sobre el apego a las raíces, la nostalgia por lo perdido y la búsqueda eterna de identidad a través de las tradiciones musicales. Su belleza radica en su capacidad para evocar emociones profundas en aquellos que anhelan conectar con sus orígenes y encontrar consuelo en los recuerdos más preciados.