La canción "Por Tu Maldito Amor" interpretada por Vicente Fernández, incluida en su álbum "Historia De Un Idolo 2", pertenece al género de la ranchera y regional mexicano. Fue lanzada en una fecha que no se especifica, pero se ha convertido en un clásico dentro del repertorio del artista.
La letra de la canción expresa un profundo sentimiento de amor y dolor. El protagonista confiesa haberse enamorado perdidamente y haber sido cautivado con intensidad por el ser amado. Los versos transmiten la idea de estar irremediablemente atrapado en un sentimiento arrollador e incontrolable, simbolizado como un "maldito amor". Se refleja la incapacidad para superar el sufrimiento causado por este amor, llegando al extremo de desear reventarse las venas como expresión de desesperación y agonía.
A lo largo de la canción, se destaca la lucha interna del personaje principal para lidiar con sus sentimientos encontrados. Por un lado, siente una profunda devoción hacia la persona amada que lo consume emocionalmente; por otro lado, experimenta un tormento constante al no poder liberarse del peso que representa ese amor tan intenso. La letra refleja la dualidad entre el deseo ardiente de estar junto a quien ama y el sufrimiento generado por esa misma pasión desbordante.
Además, se hace referencia a la idea de entierro en vida provocado por este amor devastador. El protagonista acepta resignadamente que su vida se ve condicionada por los designios del destino y prefiere enfrentar su derrota personal antes que volver a caer en los mismos errores. Se visualiza una sensación de rendición ante los efectos destructivos del amor maldito que lo consume.
En síntesis, "Por Tu Maldito Amor" es una canción que explora las complejidades emocionales asociadas con el amor apasionado y tumultuoso. A través de metáforas fuertes y una emotiva interpretación vocal por parte de Vicente Fernández, se transmite un mensaje intenso sobre los conflictos internos causados por un vínculo sentimental abrumador. La pieza musical logra capturar la esencia del dolor y la entrega total a un sentimiento que puede ser tanto fuente de felicidad como de sufrimiento insondable.