La canción "Un robot no cree en Dios" interpretada por Fangoria, perteneciente al álbum Cuatricromía, es una muestra del talento del dúo formado por Alaska y Nacho Canut. Este tema se enmarca dentro del género electrónico y fue lanzado en el año 2013. La canción nos lleva por un viaje futurista donde se cuestionan las creencias y los valores humanos a través de la perspectiva de un robot.
La letra de la canción profundiza en la dicotomía entre lo humano y lo artificial, explorando temas como la fe, el amor, y la existencia misma. La línea "Un robot no cree en Dios" marca el tono introspectivo de la pieza, planteando cómo las máquinas pueden funcionar sin necesidad de creer en seres superiores, mientras que los humanos dependen emocionalmente de sus creencias para comprender su mundo.
En esta metáfora sobre la encarnación de un robot, se hace eco de corrientes artísticas como el Futurismo o el Dadaísmo, aludiendo a figuras como Pigmalion o Asimov para reflexionar sobre cómo las máquinas y la tecnología influyen en nuestra percepción del universo. La canción invita a cuestionar nuestra propia humanidad frente a la perfección fría e imperturbable de las máquinas.
A lo largo de la letra, se evidencia una tensión entre lo racional y lo emocional, entre lo predecible y lo impredecible. Se exploran ideas sobre el futuro incierto que aguarda a la humanidad, confrontando visiones pesimistas con esperanzas ambiguas sobre el destino final de nuestra especie.
En cuanto a datos curiosos sobre esta canción, se destaca que su recepción crítica fue muy favorable, siendo reconocida por su originalidad conceptual y su sonido vanguardista dentro del panorama musical español. Además, durante su grabación, Fangoria experimentó con nuevos estilos musicales y técnicas de producción para lograr el ambiente futurista y electrónico que caracteriza a "Un robot no cree en Dios".
En resumen, "Un robot no cree en Dios" es una obra provocativa que desafía al oyente a reflexionar sobre los límites entre lo humano y lo artificial, entre la fe y la razón. A través de metáforas complejas e ironías sutiles, Fangoria logra crear una pieza musical atemporal que invita al público a adentrarse en un universo distópico lleno de preguntas existenciales sin respuesta definitiva.