La canción "Gigantes" interpretada por Ruth Lorenzo es una emotiva balada pop que narra la historia de un amor que fue grande y eterno, pero que lamentablemente se desvaneció con el tiempo. Desde un punto de vista emocional, la letra expresa la intensidad de un amor joven y apasionado que, a pesar de haber sido fuerte como un trueno y una tormenta, no logró perdurar en el tiempo.
La canción describe cómo dos personas se encontraron siendo jóvenes y se convirtieron en una fuerza imparable juntos. Se amaban a contratiempo, eran como llamas en acción que fundieron sus cuerpos, dando voz a su amor con gritos apasionados. Ruth Lorenzo utiliza metáforas poderosas como "fuimos el aire", "fuimos el viento" y "como la tormenta" para resaltar la magnitud de ese amor que una vez compartieron.
Sin embargo, a medida que avanza la letra, se revela cómo ese amor tan intenso terminó desapareciendo. A pesar de haber sido gigantes en su momento, al final solo quedan desiertos entre ellos. Se menciona la falta de comunicación expresiva del sentimiento de "te quiero", algo dado por hecho sin decirlo realmente. El paso del tiempo y la falta de lucha hicieron que las olas se rompieran y surgiera el confuso temporal entre ambos.
La repetición del estribillo "Fuimos gigantes pero somos necios" enfatiza la idea de cómo dos personas pueden tener un amor grandioso pero deteriorarlo por descuidos o malentendidos. La canción transmite una sensación melancólica al reconocer lo que fue perdido y lo difícil que resulta recuperar lo perdido.
En cuanto al contexto general de Ruth Lorenzo como artista, se destaca su habilidad para transmitir emociones profundas a través de sus letras y melodías. Su estilo vocálico potente y emotivo ha sido reconocido en el ámbito musical español e internacional.
En resumen, "Gigantes" es una canción nostálgica sobre un amor intenso pero efímero, donde dos personas fueron capaces de ser gigantes juntos pero terminaron siendo necios al dejar escapar esa conexión especial. Con este análisis interpretativo, se puede apreciar la complejidad emocional detrás de las palabras cantadas por Ruth Lorenzo en esta hermosa composición pop.