La canción "German shepherds" es una creación de la banda británica Wire, incluida en su álbum "It's Beginning to and Back Again". La letra de la canción es críptica y llena de imágenes surrealistas que invitan a la reflexión y al análisis profundo.
En la letra, se mencionan situaciones aparentemente aleatorias, como tres perros volando, un hombre cuadrando un círculo y estudiando su final, una anciana ebria orinando en un cubo y un pájaro sangrando. Estas imágenes casi oníricas parecen evocar un estado de confusión e incomprensión frente a lo que nos rodea. La mención de un hombre con una fotografía que no aparece bajo una lluvia intensa donde el paraguas resulta inútil refuerza esta sensación de desconexión y desorientación.
La frase "I get anonymous footbells from a pope I never met" añade un toque surrealista y enigmático al conjunto. La extraña combinación de elementos aparentemente inconexos invita al oyente a interpretar y buscar significados más allá de lo evidente.
La repetición del estribillo "Don't start me off, it's beginning, to, and back again" sugiere un ciclo interminable o una rueda que siempre vuelve al punto de inicio. Esta idea se refuerza con las demás imágenes presentes en la letra, todas ellas evocadoras de ciclos repetitivos o situaciones sin resolver.
En cuanto a la estructura musical, Wire es conocido por su estilo experimental y vanguardista dentro del género post-punk. Su música combina elementos de rock alternativo con sonidos electrónicos y letras literarias que desafían las convenciones tradicionales. En este sentido, "German shepherds" se inserta perfectamente en el estilo provocador e innovador de la banda.
A lo largo de su carrera, Wire ha explorado temas existencialistas, políticos y sociales desde una perspectiva única y disruptiva. Su música ha sido reconocida por su originalidad e influencia en diversos géneros musicales posteriores.
En resumen, "German shepherds" es una canción que desafía las expectativas del oyente con sus imágenes desconcertantes y su mensaje enigmático. A través de metáforas ambiguas y fragmentadas, Wire nos invita a sumergirnos en un mundo surrealista donde nada es lo que parece. La profundidad emocional detrás de esta pieza musical reside en su capacidad para hacernos cuestionar la realidad y encontrar significado incluso en medio del caos aparente.