La canción "Das 4. tier aß den mutterwitz" interpretada por Bethlehem es una pieza musical intensa y provocativa que invita a sumergirse en un mundo oscuro y surrealista lleno de imágenes impactantes y letras crípticas.
La letra de la canción parece explorar temas como la alienación, el nihilismo y la autodestrucción. Con referencias a imágenes perturbadoras como vomitar aliento alucinante, desplazamientos en sombras y la inevitable atracción hacia la oscuridad, se crea una atmósfera inquietante que invita a reflexionar sobre la naturaleza humana y sus pulsiones más oscuras.
A lo largo de la canción, se menciona repetidamente "rutscht der sattel noch nicht", lo cual podría interpretarse como una metáfora de un estado de no estar completamente equilibrado o estable. Esta sensación de desequilibrio emocional se refuerza con referencias al suicidio, el padecimiento sensorial y el ansia por conquistar un equilibrio patético.
Las referencias a los seraphen (serafines) podrían asociarse con lo divino o lo celestial, contrastando con las imágenes mundanas y grotescas presentes en el resto de la letra. Esta dicotomía entre lo sagrado y lo profano añade capas de complejidad al mensaje de la canción, sugiriendo un conflicto interno entre aspiraciones elevadas y realidades mundanas.
En cuanto a comparaciones con otras obras del género black metal o metal extremo en general, Bethlehem se destaca por su estilo único que combina elementos experimentales con una crudeza emocional sin igual. Su capacidad para crear atmósferas densas e inquietantes ha hecho que sea muy respetado en la escena underground del metal.
No se sabe mucho sobre el origen específico de esta canción en particular, pero es probable que esté inspirada en las experiencias personales y emocionales de los miembros de Bethlehem. La banda ha sido conocida por abordar temas controvertidos y tabú en su música, desafiando constantemente las convenciones del género.
En definitiva, "Das 4. tier aß den mutterwitz" es una composición musicalmente intensa y líricamente provocativa que invita a sumergirse en las profundidades más oscuras de la psique humana. Con su combinación única de melodías retorcidas y letras perturbadoras, Bethlehem demuestra una vez más su habilidad para desafiar al oyente e invitarlo a explorar territorios emocionales inexplorados.