La canción "Burn my blood" de Cales, lanzada en diciembre de 2011 como parte del álbum "The pass in time", se inscribe dentro del género doom metal, una corriente musical que suele explorar temáticas sombrías y existenciales. La letra presenta una visión profundamente introspectiva y angustiante, donde el protagonista parece lidiar con sus demonios internos mientras reflexiona sobre la vida, la muerte y el destino.
El significado de la letra es a la vez crudo y poético. Desde los primeros versos, se sumerge al oyente en un universo casi apocalíptico, marcado por la referencia a "la copa de la vejez," lo que sugiere que el protagonista está atrapado en una lucha temporal y existencial. El uso de imágenes como "mi espíritu es tan viejo como el tiempo mismo" evoca una sensación de hastío ante la vida y parece sugerir que ha vivido más allá del tiempo limitado que se le asigna. La noción de ser acompañado por "mi novia oscuridad" añade un matiz romántico a esta conexión con lo opresivo, enfatizando cómo el sufrimiento puede convertirse en un compañero constante.
A medida que avanza la letra, se percibe un tono emocional melancólico y desesperado. La imagen del protagonista "cazando lo invisible" encarna tanto su búsqueda de significado como su enfrentamiento con sus propios miedos y deseos reprimidos. Al referirse al "ojo de bestia de presa," hay un indicio claro no solo de supervivencia sino también de depredación emocional; el protagonista observa desde las sombras mientras lidia con su soledad.
Uno de los mensajes ocultos en esta composición es la dualidad entre el deseo de olvidar y la lucha por recordar. En este sentido, invita a reflexionar sobre las estrategias humanas para enfrentarse al dolor: “quemas mi sangre”. Este verso recurrente podría interpretarse como un grito desesperado por liberarse del sufrimiento inherente a vivir en un mundo marcado por grises tribulaciones y desilusiones constantes.
Temáticamente, los elementos recurrentes incluyen referencias al cosmos, a una tristeza abrumadora poco habitual pero potente en el metal doom, así como exploraciones sobre las verdades incómodas del ser humano. Los galácticos simbolismos abren paso a interpretaciones sobre el aislamiento cósmico frente a un universo indiferente; el suicidio visual montando gotas rojas cayendo hacia el cosmos agrega un sentido visceral al mensaje de pérdida profunda.
El tono emocional variado acompaña cada sección lírica donde se percibe tanto rabia como resignación ante realidades difíciles. La perspectiva en primera persona conecta aún más con quienes han experimentado tales sentimientos desconcertantes e intolerables; hace sentir palpable esa falta incesante frente a lo inevitable.
Cales presenta una obra intensa que nos recuerda cómo atraviesan los momentos oscuros del alma cuando se busca luz entre tinieblas personales. Su estilo musical refuerza ese viaje penoso mediante riffs pesados cargados de distorsión sonora típicos del doom metal, fusionando lirismo angustiante con instrumentación igualmente pesada para dar voz emocional al desasosiego existencial.
En conclusión, "Burn my blood" serve no solo como un reflejo poderoso de luchas internas sino también como una evocación directa hacia aquellos temas universales relacionados con nuestra fragilidad humana frente al sufrimiento inevitable. Aborda conceptos relevantes dentro del existencialismo moderno bajo las capas sonoras dense características del metal doom que invitan a profundas consideraciones filosóficas acerca del tiempo, la memoria y nuestro lugar en este vasto universo frío e indiferente.