La canción 'Aceptémoslo' de Fito Páez es una rica y compleja obra que despliega una narrativa intensa en la que el amor se presenta tanto como fuerza destructiva como salvadora. En este tema, el artista argentino captura la esencia cruda de las emociones humanas a través de metáforas potentes y escenarios vívidos, sugiriendo una lucha constante entre el bien y el mal, además de cuestionar la naturaleza del amor mismo.
Desde los primeros versos, donde se describe un tornado arrasando al pueblo, se establece un ambiente apocalíptico que simboliza el caos causado por las pasiones desbordadas. La frase “fue por la fuerza del maldito amor” propone una reflexión sobre cómo el amor puede ser percibido como algo oscuro y desestabilizador. Este sentimiento da lugar a la desaparición del espacio y tiempo; aquí, Páez utiliza elementos de surrealismo para dar vida a un proceso emocional donde la realidad parece colapsar ante la enormidad de lo que sentimos.
A medida que avanza la letra, aparecen personajes como Loka y Jimmy atrapados en esta vorágine. Las menciones a situaciones extremas —como “las chicas del prostíbulo le lavaron el cuerpo”— introducen un matiz casi trágico y grotesco al relato. Se insinúa así que las consecuencias del amor pueden llevar a lugares oscuros, donde finalidades anheladas se transforman en pesadillas colectivas. El uso de nombres como Loka Princess Deidad sugiere una idolatría hacia esa figura femenina que refleja tanto vulnerabilidad como fuerza.
El impacto emocional es palpable cuando el pueblo se enfrenta a su propia locura. La línea “la jauría humana fue por Jimmy y por Loka” muestra cómo las pasiones individuales no solo afectan a los involucrados, sino también generan reacciones descontroladas en una comunidad entera. Aquí, Fito Páez retrata magistralmente esa inquietante mezcla de devoción e irracionalidad que pueden provocar ciertas relaciones humanas.
El protagonista parece observar estos eventos desde una perspectiva casi externa aunque sumamente implicada emocionalmente. Esto contribuye al tono general de desesperación y caos presente en toda la letra. Cada imagen evocada da muestra del tumulto interno sentido no solo por él mismo sino también reflejado en sus compatriotas.
Además, hay un estallo cultural considerable al finalizar los versos con referencias irónicas hacia instituciones sociales —como la religión (“el cura dio una arenga”) o los medios de comunicación (“el periodista quería la nota”)— mostrando cómo estas estructuras intentan rescatar o explotar situaciones cargadas de carga emocional pero terminan siendo incapaces de abordar lo verdaderamente humano detrás del dolor.
La canción 'Aceptémoslo', extraída del álbum 'Novela', es más que simplemente un canto sobre desamor; es un profundo estudio sobre las intersecciones entre pasión y desastre cultural. La mención continua a elementos cotidianos mezclados con situaciones extremas resalta la omnipresencia del amor en nuestras vidas pero también su capacidad para arrastrarnos hacia profundas crisis existenciales.
Fito Páez logra así plasmar poéticamente esas contradicciones inherentes al amor: su poder para unir y separar; edificar sueños e igualmente destruir realidades. A través de este viaje sonoro e introspectivo, nos invita no solo a aceptar lo desgarrador, sino también a reflexionar sobre nuestra propia relación con estos sentimientos tan fundamentales para nuestro ser.