La canción "2012" del grupo Ill Niño es una pieza musical que invita a la reflexión sobre el paso del tiempo y la fugacidad de la vida. A través de sus letras, la canción aborda temas como la importancia del presente, el desapego de los miedos y la inevitabilidad de la desaparición con el transcurrir de los años.
En el primer verso, se menciona el retorno, indicando posiblemente un regreso a situaciones pasadas o al propio pasado personal. El narrador expresa su disposición a escuchar, lo que puede interpretarse como una apertura a nuevas experiencias o puntos de vista. La invitación a ponerse en su lugar sugiere empatía e intercambio de perspectivas para comprender y ser comprendido.
A lo largo de la canción, se refleja un sentimiento de frustración o mal humor que busca ser liberado. La repetición de la idea de "correr los días" insinúa una sensación de urgencia por aprovechar el tiempo limitado que se tiene. Esta sensación se refuerza con frases como "no tienen el tiempo", enfatizando la fugacidad y finitud del mismo.
El año 2012, presente en el título y mencionado en las letras, puede simbolizar un momento específico en la historia personal del narrador o referirse a un punto significativo en el fluir del tiempo colectivo. Este año sirve como ancla temporal para contrastar con los 20 años posteriores mencionados en las estrofas, sugiriendo cambios e inevitable evolución con el paso del tiempo.
La idea de desaparecer adquiere múltiples capas de significado en la canción. Puede interpretarse como una metáfora sobre la mortalidad y la impermanencia de todo aquello que nos rodea. Asimismo, podría aludir a cambios internos o externos que transforman y borran aspectos previos.
A nivel musical, Ill Niño combina elementos propios del metal alternativo con influencias latinas y ritmos contagiosos, creando un estilo único que ha destacado dentro del panorama musical internacional. La emotividad y fuerza vocal presentes en sus interpretaciones complementan las intensas letras cargadas de sentir.
En conclusión, "2012" es una canción introspectiva que invita a reflexionar sobre nuestra relación con el tiempo, nuestros miedos y deseos más profundos. A través de metáforas visuales y emocionales, Ill Niño logra transmitir un mensaje poderoso sobre aceptar nuestra humanidad efímera y vivir plenamente cada momento mientras tengamos oportunidad.